Trump, abanderado del terrorismo de ultraderecha

October 30, 2018 - por

Trump, abanderado del terrorismo de ultraderecha

A una semana de celebrarse las elecciones de medio término que definirán con cuanta fuerza política dispondrá el presidente Trump durante sus dos últimos años de gobierno, continúa estallando y creciendo la campaña terrorista que encabeza la derecha republicana. Esta elección esta convocada para negarle al inquilino de la Casa Blanca o para refrendarle el control del Congreso Federal para que este último continúe su cruzada anti-medio ambiente, anti-minorías raciales y étnicas, anti-movimiento obrero, anti mujeres y la comunidad gay y anti-inmigrante.

Al Presidente parece no preocuparle la cercanía al precipicio político en que se encuentra el país. Esto es gravísimo para todo el pueblo estadounidense, y al final de cuentas, para todo el mundo. Veamos por qué.

No había pasado ni siquiera una semana desde que catorce artefactos explosivos fueron enviados por servicio postal a catorce ex-presidentes, vice-presidentes, secretarios de estado, directores de los servicios de inteligencia y de la seguridad nacional del país – así como a senadores, diputados, filántropos, artistas y medios de comunicación cuando el pasado día sábado 27 la prensa daba cuenta del asalto armado por el terrorista de la ultraderecha republicana Robert Bower a la Sinagoga “Árbol de la Vida”,  ubicada en el corazón del barrio semita Squirril Hill de la Ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania.

Para cuando la misión terrorista de Robert Bower terminó, éste le había puesto fin a la vida de once hombres y mujeres de origen judío. Además, entre sus víctimas se encuentran cuatro policías que sufrieron serias heridas cuando acudieron a detener la carnicería que se celebraba dentro de un templo de oración y reflexión.

Por si aun persistieran dudas entre algunos de nosotros sobre la grave amenaza que se cierne sobre nuestra “cabeza colectiva”, el asesinato colectivo perpetrado por Robert Bower en la Sinagoga “Árbol de la Vida” las debió de haber borrado para siempre. ¿Cuál es la lección principal que debemos de extraer de la masacre del fin de semana en Pittsburgh?

De entrada, estamos obligados a reconocer que el terrorismo propiciado por la ultra-derecha republicana crece y nos amenaza con desencadenar lo que hasta hace poco parecería una imposibilidad práctica:  una nueva guerra civil en Estados Unidos. Lo afirmamos, en las circunstancias políticas actuales, una nueva guerra civil en la Unión Americana es posible. Urge que todos los amantes de la democracia y la paz social nos pongamos a la altura de las circunstancias que este crucial y peligroso momento histórico nos esta exigiendo.

Las condiciones para desencadenar una no tan lejana conflagración bélica interna comenzaron a prepararse y se han venido intensificando, a lo largo de los últimos cuarenta años. Veamos.

La tarde del día 18 de Julio de 1984 era como cualquier otro en la Ciudad de San Ysidro, California. En el horizonte, el sol comenzaba a retroceder hacia el poniente cuando James Huberty, un terrorista de 41 años de edad, y militante de la ultra-derecha republicana, se apostó en afuera de un restaurante McDonald’s. Huberty estaba armado hasta los dientes con rifles automáticos de altísimo poder. De pronto, la apacible tarde se encendió como una mecha con las ráfagas de fuego incesantes provenientes de las armas que este cobarde utilizó para sembrar el terror y la muerte entre la muchedumbre que en esos momento abarrotaba el restaurante para comprar alimentos.

Por la cercanía del restaurante McDonald’s a la ciudad mexicana de Tijuana, la inmensa mayoría de los comensales ahí congregados eran hombres, mujeres, niñas y niños de origen mexicano. Para cuando la matanza de estos inocentes había concluido, las autoridades contabilizaron veintidós muertos y dieciocho personas gravemente heridas.

Fue en San Ysidro, California, donde la pesadilla del terrorismo de la ultraderecha republicana le anuncio al mundo de su violenta y mortal salida a escena.

Alrededor de una década después, el día 19 de Abril de 1995, eran alrededor de las 9:00 de la mañana cuando una enorme bomba que había sido colocada dentro de una troca rentada y estacionada frente al Edificio Federal de la Ciudad de Oklahoma estalló su potente carga de explosivos.  El dirigente encargado de detonar la mortífera bomba era Timothy McVeight, un ex-militar, quien por años brindó servicios al ejército de  Estados Unidos. La potencia de la explosión fue de tal magnitud que destruyó por completo la estructura del Edificio Federal de esa ciudad.

Para cuando las autoridades emitieron su reporte sobre la cantidad de víctimas que resultaron de este ataque terrorista, una vez más perpetrado por fanáticos políticos de la ultraderecha republicana, los resultados recalcaban lo aterrador de la operación: 168 muertos y más de 680 heridos.

Podría continuar enumerando acontecimientos mortales en los que la ultraderecha republicana se adjudicó la autoría más no dispongo del espacio para hacerlo. Voy directo a lo más reciente que antecedió la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, y lo que viene ocurriendo desde esas fechas.

Era la noche del día 12 de Junio del 2016. Recién habían concluido las elecciones primarias en las que el pueblo estadounidense votó porque fueran Hilary Clinton y Donald Trump los abanderados de sus respectivos partidos políticos en las elecciones del próximo noviembre. Sin duda, esa noche la Ciudad de Orlando, Florida, debió de estar gozando de un típico, delicioso y cálido clima caribeño. La calidez de esa hermosa noche fue estrujada de forma violenta por el repiqueteo de cientos de balas que a bocajarro disparó Omar Mateen al interior del Club Nocturno “Pulse”. Dicho establecimiento era conocido entre los enterados como un club gay. En esta nueva acción de la ultraderecha terrorista perdieron su vida 49 personas y 53 fueron gravemente heridos. Una gran cantidad de las víctimas no sólo tuvieron la característica de ser de origen latino sino que también eran inmigrantes.

El año pasado, la ultraderecha republicana agitada y envalentonada por el discurso fascista y la elección como presidente del país de Donald Trump, marchó masivamente en la Ciudad de Charlotesville, Virginia. El espectáculo escenificado por destacamentos de neo-nazis y otros fascistas marchando con antorchas encendidas y gritando consignas en contra de los judíos y los inmigrantes era verdaderamente escalofriante. Allí perdió su vida, atropellada por un conductor nazi, la joven Heather Heyer y cerca de treinta personas sufrieron graves heridas.

Las autoridades encargadas de la investigación han informado que el sospechoso de enviar por correo las 14 bombas de fabricación casera contra prominentes demócratas  es Cesar Sayoc. Desde su captura otro artefacto explosivo fue enviado al centro de operaciones de la cadena CNN. Las mismas autoridades dicen haber encontrado una lista en la que Sayoc habría identificado 12 blancos de sus bombas tan sólo en el Estado de California.

Ante esta gravísima situación no podemos casar de repetirlo cuantas veces sea necesario. El autor intelectual de estas peligrosísimas operaciones neo-fascistas son los republicanos de ultra-derecha. Estos le han heredado la responsabilidad de continuar avanzando su cruel e inhumana agenda política a el presidente Trump, y este la a hecho suya. Así lo indican todos los elementos de juicio con los que ya disponemos. Un ejemplo de lo anterior, en su inalterable mensaje de odio que no cabe la menor duda ha alentado la movilización violenta de la ultraderecha republicana.

La unión de la Republica Norteamericana, como ocurrió entre 1860-1865, de nuevo se encuentra en una peligrosísima encrucijada. Salir de esta no será fácil.

Urgen que nos unamos todos los miembros de las fuerzas progresistas del país en estas elecciones del próximo día 6 de Noviembre. Tenemos que hacer todo lo que este a nuestro alcance para ganar la mayoría en el Congreso.

*Juan José Gutiérrez es el coordinador de la Coalición Derechos Plenos Para Los Inmigrantes y fundador del Comité MORENA – Los Ángeles. Fue el dirigente que articulo la defensa latina contra la Proposición 187 y la derrotó en las cortes. En octubre de 1994 organizo la hasta entonces mayor marcha latina en Estados Unidos, cuando mas de 300,000 mil hispanohablantes fueron del este al centro Angelino a protestar contra esa proposición de republicanos.