Trump goza de impunidad tras separación de familias migrantes

October 22, 2020 - por

Trump goza de impunidad tras separación de familias migrantes

El ex presidente estadunidense Barack Obama llamó ayer a votar por Joe Biden y su compañera de fórmula, Kamala Harris, en actos de campaña en Filadelfia y Pensilvania. Foto Afp

 Nueva York. 
Donald Trump aún goza de impunidad y no ha sido obligado a responder a revelaciones de que 545 de los más de 3 mil niños migrantes que su gobierno secuestró no han sido reunidos con sus padres deportados, mientras la contienda electoral procede con casi nula atención a este tema con el ingreso en persona de Barack Obama en apoyo de la campaña de su ex vicepresidente Joe Biden, y con el magnate buscando repetir su sorpresivo triunfo de 2016 ante expectativas de un fracaso.
Los padres de 545 menores separados de sus familias migrantes al cruzar la frontera con México no han sido ubicados, según documentos oficiales presentados ante un tribunal por abogados de la Unión Estadunidense por las Libertades Civiles (ACLU) y el Departamento de Justicia, en respuesta a órdenes de un juez de reunificar a todas las familias (https://www.jornada.com.mx/2020/10/21/mundo/025n2mun).

Bajo esa orden, unos 2 mil 700 niños separados fueron reunificados con sus familiares, pero el gobierno de Trump no divulgó hasta después que otros mil 556 niños habían sido separados (nadie sabe el total exacto). Los 545 –unos 60 de ellos con menos de cinco años de edad al ser separados– que no han sido reunificados parecen ser parte de ese grupo. A la vez, varios de estos menores aún no se han ubicado en Estados Unidos, todo porque el gobierno primero negó documentación sobre la práctica, y nunca estableció medidas para rastrear a las familias separadas, reportaron NBC News y NPR.

De hecho, durante pláticas entre funcionarios del gobierno de Trump cuando se implementó esta política, el entonces procurador general Jeff Sessions ordenó a fiscales en la frontera: necesitamos quitarles a los niños, reveló el New York Times.

Cada día parece que descubrimos nuevos horrores cometidos por el presidente Trump y su administración, declaró ayer el candidato demócrata Biden en torno a estas noticias. Pero esas medidas no se descubrieron esta semana, y todos, incluido Biden, sabían que el gobierno de Trump estaba separando y efectivamente secuestrando a niños migrantes como medida disuasiva para frenar el flujo de familias que buscaban asilo.

Biden se limitó a reiterar que las familias deben estar juntas. Ese es el eje de mi política migratoria, y añadió que bajo su gobierno, se tratará a solicitantes de asilo con dignidad y se asegurará que reciban las audiencias imparciales y legales a las que tienen derecho. O sea, cumplir con las leyes y normas nacionales e internacionales sobre asilo.

Pero el asunto no es parte central del debate político-electoral en este país, y ayer, sin más atención a la noticia, las campañas continuaron su marcha en esta recta final.

Obama, en sus primeras apariciones físicas en apoyo de Biden, asistió a actos en el estado de Pensilvania, donde invitó a los votantes que le dieron el triunfo a él en sus dos campañas presidenciales a votar por Biden y su compañera de fórmula, la senadora Kamala Harris. Afirmó: ésta es la elección más importante de nuestras vidas… Lo que hagamos en los próximos 13 días importará para las próximas décadas.

Pensilvania es uno de los estados claves en el mapa electoral, el cual ganó Trump con un margen de menos de un punto en 2016, y junto con triunfos en Michigan y Wisconsin, fue lo que lo llevó a la Casa Blanca. Por ahora, a dos semanas de la elección, Biden goza de una ventaja de entre 5 y 8 puntos en ese estado, como en otros considerados esenciales para derrotar a Trump.

El magnate está intensificando el ritmo de sus mítines y actos en varios de los estados claves en esta recta final, ante indicadores diarios que pronostican su derrota. Con ello, y tal vez por ello, su comportamiento errático es cada vez más marcado.

El martes, aparentemente por un berrinche, concluyó precipitadamente una entrevista para el programa de 60 Minutes, de CBS, molesto con las preguntas de la veterana periodista Lesley Stahl sobre su manejo de la pandemia. El presidente acusó después que la entrevista fue falsa y parcial, ha publicado fotos del encuentro y está amenazando con compartir segmentos de la conversación antes del domingo, cuando será trasmitida.

Trump repitió sus sugerencias de investigar y detener a sus contrincantes políticos, algo inusitado durante una elección. Ayer comentó en una entrevista para su canal favorito, Fox News, que su procurador general, Bill Barr, debería investigar a su contrincante y su hijo por corrupción antes de los comicios. En otras ocasiones ha sugerido que el fiscal supremo del país debería arrestar a su contrincante, a Obama y a Hillary Clinton.

Por otro lado, se reveló que Trump, quien se ha dedicado a criticar a China, responsabilizando a ese país de la pandemia en Estados Unidos y además sostiene que Biden sería débil ante la superpotencia asiática, tiene negocios y hasta una oficina empresarial en ese país, aun durante el tiempo en que estaba en campaña en 2016; incluso tiene una cuenta bancaria que no se conocía, reportó en exclusiva el New York Times.

Mientras, su íntimo amigo y abogado personal Rudy Giuliani, aparecerá en pantalla en una situación algo incómoda, reclinado sobre una cama y metiendo la mano en sus pantalones para aparentemente tocar sus genitales frente a una joven que pretende ser una reportera. En la escena filmada, de repente se abre la puerta y aparece el actor Sacha Baron Cohen en su papel de Borat, diciendo que esa es su hija (no lo es) y le dice a Giuliani: tiene 15 años, es demasiado vieja para ti.

Este jueves por la noche está programado el último debate entre los dos candidatos. En esta ocasión, habrá un botón controlado por la moderadora para silenciar los micrófonos a fin de tratar de evitar la incesante interrupción del presidente que tanto caos generó en el primer debate.

Los votantes de Estados Unidos van a las urnas para elegir quién se convertirá en el próximo presidente, el martes 3 de noviembre, 2020. Escogerán uno de los dos candidatos de mayor edad en la historia del país, el actual mandatario de 74 años Donald Trump y el demócrata Joe Biden, de 77. Debido al Covid-19 se espera qye gran número de votos se enviarán por correo, lo que significa que el resultado podrá no conocerse hasta días, o semanas, después, y aumenta el prospecto de un prolongado conflicto postelectoral con acusaciones de fraude. Vía Graphic News