Trump pospone las redadas masivas, pero ICE ya está deportando a un promedio de 660 personas diariamente

June 25, 2019 - por

Trump pospone las redadas masivas, pero ICE ya está deportando a un promedio de 660 personas diariamente

La suspensión del programa de arrestos y deportaciones masivas anunciado el sábado por el presidente Donald Trump, unas 12 horas antes de que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) lo pusiera en marcha no frena las deportaciones. Las cifras oficiales indican que las autoridades están deportando a unos 660 indocumentados cada día en base al promedio de los dos últimos años.

“A solicitud de los demócratas, he demorado el proceso de deportación ilegal (deportación) durante dos semanas para ver si los demócratas y los republicanos pueden reunirse y encontrar una solución a los problemas de asilo y escapatoria en la frontera sur. Si no, ¡comienzan las deportaciones!”, escribió el presidente en su cuenta de la red social Twitter.

“Pero ICE sigue trabajando como lo ha venido haciendo hasta ahora”, advierte José Guerrero, un abogado de inmigración que ejerce en Miami, Florida. “Ellos siguen deportando y todo el que tiene orden final de deportación y no tiene recursos legales para permanecer aquí, les están dando un plan de acción: un plazo breve para que presenten un pasaje aéreo de salida con la hora y la hora en que se marcharán de Estados Unidos. Ellos siguen trabajando como de costumbre”, indicó.

Guerrero dijo además que “el tuit del presidente solo se refiere a la orden que el mismo dio el lunes pasado, cuando anunció, también en Twitter, que arrestaría y deportaría a millones de personas con orden de deportación final”.

“La próxima semana ICE comenzará el proceso de remover a los millones de extranjeros ilegales que ilícitamente han encontrado su camino hacia los Estados Unidos. Serán eliminados tan pronto como entren. México, usando sus fuertes leyes de inmigración, está haciendo un muy buen trabajo al detener a las personas…”, advirtió.

“Pero ojo, que los operativos, las redadas de todos los días, los arrestos y las deportaciones continúan”, indicó Guerrero.

Los números de ICE

En 2018 la agencia deportó 256,085 inmigrantes, equivalente a 701 inmigrantes diarios. En el año fiscal 2017 se llevaron a cabo 226,119 expulsiones, equivalentes a 619.5 deportados diarios. Esto da un promedio de 660 indocumentados diarios.

Respecto a los arrestos, en el año fiscal 2018 ICE registró 242,778, equivalente a 665 diarios. En el año fiscal 2017 fueron 153,679, un promedio de 421 diarios.

En el año fiscal 2013, durante el gobierno de Barack Obama, ICE deportó a 435,498 inmigrantes, un promedio 1,193 inmigrantes diarios.

“Aquí en Los Angeles se vive un nivel de preocupación extrema antes y después de los anuncios del presidente”, dice Francisco Moreno, director ejecutivo de la Federación de Confederaciones Mexicanas en California”. “Se nota en los comercios. El sábado pareció un día muerto, con calles casi desiertas. Y a pesar de que al medio día se anunció una moratoria de dos semanas, nuestra gente sigue asustada y los operativos regulares de las autoridades de la policía siguen, incluso acompañados por agentes de ICE”, agregó.

Moreno dijo además que “nosotros seguimos trabajando para que la gente conozca sus derechos y sepa defenderse, sobre todo aquellos que tienen una orden de deportación”.

Bajo tensión

“La gente está muy asustada por la orden del presidente. Y aunque la haya suspendido, seguimos alarmados. Pero pensamos que quienes no hemos hecho nada malo no vendrán por nosotros. Quién sabe, tal vez sí”, dice Orlando López, un inmigrante nicaragüense con más de 20 años en Estados Unidos amparado de la deportación por un Estatus de Protección Especial (TPS). “Ahora hay mucho miedo, no solo en las personas con una orden de deportación final, sino sus familias y también entre quienes han pedido ayuda pública. Habrá mucho daño en nuestra comunidad si activan las deportaciones masivas”, indicó.

López es uno de los 10.4 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos y que el gobierno de Trump puso en el banquillo de las deportaciones, incluso antes de llegar a la Casa Blanca. Y cinco días después de instalado firmó una orden ejecutiva sobre las jurisdicciones santuario decretando que la presencia ilegal constituye una amenaza a la seguridad pública y nacional de Estados Unidos.

“Imagínese cómo estamos”, dice al otro lado del teléfono Ana, cuyo nombre es otro y no quiere revelar su identidad por miedo a ser detenida y deportada por el gobierno. “No nos quieren aquí. ahorita no podemos hacer mucho. Mi abogado me dice que mientras tenga un caso pendiente, no debo preocuparme. Eso dice él, pero nadie sabe hasta dónde es verdad, nadie lo sabe, nadie puede asegurarlo”, agrega.

En el 2016 Ana estuvo en el centro de detención de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Berks, Pennsylvania. La inmigrante estuvo a punto de ser deportada , “pero me negué a firmar los papeles. Después me pusieron un grillete en el tobillo y ahora espero que me den una cita y conocer qué pasará conmigo”, contó poco después de ser liberada. “Nunca firmé nada en Berks. Tampoco nadie me dijo mis derechos, ni cómo podía pedir protección. Hasta que unos abogados me contactaron y averiguaron mi caso”.

“Si tiene orden de deportación final, fue porque perdió su caso o no acudió a la cita con el juez”, dice Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego. “Y lo triste aquí es que las deportaciones en ausencia se dan porque el inmigrante, o bien no acudió a la corte por miedo y desconocimiento o porque llegó tarde y cuando el juez lo llamó no estaba”.

Una vez emitida la orden de deportación en ausencia “no hay nada que pueda hacer”, recalca Velásquez. “Excepto en casos excepcionales, En cuanto a los migrantes que no sean mexicanos, Velásquez dijo que serán procesados previamente y luego deportados a sus países de origen, pero todo ello requiere un proceso que puede demorar días. Los mexicanos, en cambio, serán llevados rápidamente a la frontera y entregados a las autoridades de ese país”.

“No entren en pánico”

A pesar de la gravedad del panorama que se avecina, “las personas no deben entrar en pánico”, dice Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Angeles, California. “El pánico no nos lleva a ningún lugar. En vez de asustarnos, debemos armarnos con información, ver si tenemos opciones legales para no ser deportados y, sobre todo, proteger a la familia”.

Gálvez dijo además que las personas que registraron una dirección en la corte que emitió la orden de deportación, “el gobierno sabrá dónde ir a buscarlos. Pero si ya no está en ese lugar, pues será más difícil encontrarlos, ICE no tendrá acceso al lugar donde viven”.

El abogado precisó que es responsabilidad de todo inmigrante “informarse de sus derechos” y saber en todo momento que “si caen en las manos de ICE, no firme. Los van a empujar para que lo haga, les van a gritar, los van a amenazas e incluso escupir toda una sarta de insultos, pero tienen el derecho de no firmar. La pluma es el enemigo. Aléjela, no la use por nada en el mundo”.

Para la abogada de inmigración Rebeca Sánchez-Roig, quien ejerce en Miami, Florida, la principal recomendación para los inmigrantes con orden de deportación final es “no abra la puerta de su casa” cuando lleguen los agentes de ICE.

“Si los agentes llegan y no tienen una orden judicial de arresto o de investigación a las casas, no abra la puerta. No tienen que dar nombres a los agentes, tampoco tienen que decirles que son de un país extranjero. Y pueden pedir un abogado. Pero es mejor nunca contestar el llamado a la puerta, no la abra”, precisó.

“Si ICE sabe que hay alguien adentro, pídales que metan la orden judicial por debajo de la puerta y revise que tenga la firma de un juez y que vaya a su nombre. Y es poco probable que lleven la orden judicial. Por lo general solo llevan una orden administrativa y eso no les da el derecho a entrar en su propiedad”, agregó.

“Las órdenes administrativas parecen una orden de arresto pero no lo son. Así es que, si se encuentra en esta situación, llame inmediatamente a un abogado criminalista o de inmigración para que lo represente y le explique cuáles son sus derechos y opciones legales que tiene”, dijo.

Tenga listo un plan

Si tiene una orden de deportación, “haga un plan”, dice Víctor Nieblas, un expresidente de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA). “Colecte todos los documentos de su caso, téngalos listos y asigne responsabilidades a su familia”, indicó.

“Decida quién va hacer qué, quién le va hablar a otros familiares, quién le va hablar a su abogado. Y no espere hasta el ultimo momento para consultar con organizaciones comunitarias o su abogado. Hágalo ahora, en este momento para revisar su situación particular y buscar posibles soluciones”, añadió.

Nieblas dijo además que “tenemos que tomar estos anuncios detallados del gobierno en serio. Por lo pronto, los anuncios se dirigen a personas con ordenes de deportaciones y que no han salido del país. Estas son las más afectadas por estos anuncios”.

A su vez, Nieblas dijo que “es posible que ICE hará su trabajo normal de arrestar personas con el proposito que los medios de comunicación les den amplia cubertura y así promover el miedo a la comunidad”.

“Será muy difícil arrestar y deportar a un million de personas sin más recursos para mas agentes, centros de detención o personal en las cortes de inmigración. A pesar de ello, el miedo va correr en la comunidad inmigrante”, dijo.

Qué sucederá con DACA y el TPS

A la pregunta respecto al futuro inmediato de los programas de Acción Diferida del 2012 (DACA) y Estatus de Protección Temporal (TPS), que amparan de la deportación a poco más de 1 millón de inmigrantes, muchos con orden de expulsión final del país, abogados y dreamers indicaron que “mientras sigan vigentes, los beneficiarios no deberían verse afectados”.

“Las personas con TPS o DACA están protegidas mientras mantengan sus permisos actualizados”; dijo Nieblas. “Pero cualquier persona sin estatus legal que encuentra ICE estará en peligro”.

Gálvez señala que “los dreamers y TPS están protegidos, amparados, absolutamente amparados. También las personas que están en corte y tienen casos pendientes en los tribunales de apelación. Todos ellos siguen estando amparados (Stay of Renoval)”.

Añadió que en caso que ICE detenga a un inmigrante cuyo proceso de inmigración está en curso, “cuando le tomen las huellas y las revisen, en ese momento saldrá la información y deberán ponerlo en libertad”.

Sánchez-Roig dijo que “no creo que ICE los busque porque políticamente no es correcto”.

Los dreamers tampoco creen que los persigan, pero se mantienen en alerta. “El programa DACA es acción diferida contra la deportación. Pero es claro que en muchos casos es probable que los agentes de ICE no respetan o no sepan del programa. Es necesario que estemos alerta, andar con cautela y también nuestros padres y familiares”, dijo Juan Manuel Guzmán, director de políticas de United We Dream (UWD), la principal organización de dreamers de Estados Unidos.