Una histórica sorpresa

July 16, 2018 - por

Una histórica sorpresa

Ahora vemos que el triunfo arrollador de AMLO no sólo tuvo consecuencias al interior del país sino también en la esfera internacional. Una primera muestra fue la abundancia de repuestas y el envío de parabienes de un número muy impresionante de Jefes de Estado y de Gobierno. Pero la cereza del pastel la puso Donald Trump cuando declaró que le ínteresaba sobremanera tener buenas relaciones con el México de AMLO, y que procedía a enviar una delegación de muy alto nivel para hacer los primeros contactos con Andrés Manuel López Obrador, contactos que se prolongarían durante su mandato en los mejores términos y en beneficio de ambos países. En efecto, la delegación estuvo integrada por el Secretario de Estado, el Secretario de Seguridad y el Secretario del Tesoro.

La sorpresa está en que de una actitud majadera y prepotente hacia México y al presidente Peña Nieto, cambio de pronto a lo que pareciera una actitud amistosa y condescendiente. Incluso leí por ahí una declaración al paso de Enrique Peña Nieto diciendo “que las cosas habían cambiado radicalmente a partir del primero de julio”. Si todo esto es real, pudiéramos tener una suerte de respiro en el plano de las relaciones internacionales, lo cuál no caería nada mal a México.

Por supuesto, el personaje se ha definido con toda claridad en este año y medio de función y los mexicanos, a quienes la realidad ha convertido en altamente “sospechosistas”, apenas aciertan a decir que debemos ser muy cuidadosos porque detrás de los “mensajes amables” está oculto el garrote de la amenaza. Mi consejo sería no evadir las ofertas del “olivo” pero saber que de pronto puede estallar alguno de los “exabruptos” conocidos y hacernos retroceder al Trump repudiado por la mitad del mundo. Su pragmatismo, que también se muestra con las amabilidades, puede convertirse en cualquier momento en el pragmatismo del “garrote”. Tomémoslo con calma y sepamos contestar adecuadamente también en la situación opuesta que pudiera presentarse.

Histórica sorpresa el giro de Trump porque la gran mayoría de mexicanos, con un triunfo de la izquierda, esperaban más violencia verbal y agresividad. No ha sido así, entre otras razones por el masivo, aplastante triunfo de López Obrador. Para algunos la cantidad significa menos que la calidad, para otros no, lo que es claro en el caso de Trump. Probable seguidor puntual de las encuestas de opinión y de los resultados prácticos de la política: Peña Nieto estaba a la baja desde hace tiempo mientras AMLO ganó abrumadoramente la elección.

Y consideremos posible que tal juicio se reproducirá globalmente, lo que otorga a AMLO una personalidad (y una responsabilidad!), acrecentada, en el momento en que en los continentes se multiplican los triunfos de la derecha, incluso extrema. El hecho de su victoria aplastante, por el camino electoral, pudiera y debiera ser un ejemplo para otros países. Para otros no sería posible, sin duda.

El hecho es que en adelante debemos estar con el “ojo avizor”, para prevenir cualquier sorpresa. Así lo hará sin duda, López Obrador, en torno al cual se ha logrado una especie de unidad nacional y popular que celebramos.