Videos: Medio siglo de la última presentación pública de los Beatles

January 30, 2019 - por

Videos: Medio siglo de la última presentación pública de los Beatles

Este 30 de enero de 2019 se cumple el 50 aniversario de lo que puede considerarse la última presentación pública de los Beatles en la azotea de un edificio en la céntrica zona de Londres, Mayfair, en Savile Row, calle que alberga importantes centros financieros y sastrerías de prestigio mundial.

Allí se encontraban las oficinas de Apple, la compañía creada por el cuarteto de Liverpool a partir de 1968 y que sería escenario de la última etapa de esta legendaria agrupación.

Aunque se conoce como el “Concierto de la azotea” en realidad se trató de una audición en un espacio abierto de solamente cinco canciones, que serían los lanzamientos más recientes de su producción. La idea es que esta audición formaría parte de un show televisivo que se llamaría “Get back” pero que nunca se concretó. No obstante, el material grabado de dicha audición y numerosas sesiones de estudio conformaron el documental “Let it Be”, realizado por Michael Lindsay-Hogg y que representa el mejor testimonio de este evento y de la tormentosa relación que John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Star enfrentaban por entonces y que tuvo como resultado la disolución legal del grupo un año después, el 10 de abril de 1970.

En realidad, este concierto-audición puede considerarse un símbolo del final del periodo que marcó el fenómeno conocido como Beatlemanía, iniciado en 1962 con el lanzamiento de los éxitos Love me Do Please Please me. El último álbum producido, “Abbey Road”, apareció el 26 de septiembre de 1969 y fue resultado de las últimas sesiones de estudio para este disco, cuyo material ya estaba avanzado cuando el concierto de la azotea tuvo lugar.  Las canciones del álbum  “Let it be” que originalmente se llamaría “Get Back” ya estaban grabadas cuando este evento tuvo lugar.

A pesar de contar con numerosos registros y libros sobre este concierto, además del propio documental de Lindsay-Hogg, se entremezclan los datos verificados con los mitos. Ciertamente la idea original para llevarlo a cabo fue de Paul McCartney quien abiertamente manifestaba su deseo de tocar para una audiencia en vivo y quien más añoraba la época de las grandes presentaciones concluida con el memorable concierto en el Candlestick Park de San Francisco el 29 de agosto de 1966.

Se pensó primero en locaciones tan extravagantes como un bote en altamar o un anfiteatro griego. Pero debido a la escasez de tiempo en su agenda y ante la improbabilidad de concretar el show en tv, se optó por la opción más conveniente para ellos: hacerlo en la azotea de sus oficinas de una manera informal, sin grandes preparativos y sin ser anunciada totalmente a ningún medio. Se escogió la hora del almuerzo londinense y el director Lindsay-Hogg dispuso cámaras escondidas en las inmediaciones donde el tráfico y los peatones deambulaban.

También envió asistentes para hacer entrevistas que quedaron plasmadas en el celebre documental a quienes aceptaban dar su opinión sobre este inusual e inesperado acontecimiento. Además de John, Paul, George y Ringo participó Billy Preston, reconocido músico de sesión afroamericano quien tocó el piano eléctrico o moog, quien fue invitado para darle mayor atractivo al sonido de bajo, guitarras y batería. Entre la instalación del equipo, las pruebas de sonido y la ejecución del concierto no se invirtió más de 50 minutos, los que fueron suficientes para crear una verdadera conmoción en la zona.

Por ser mediodía y por ser sede de una importante área comercial y de negocios el gran impacto no se hizo esperar: cientos de curiosos y carros detenidosgente que trepó a las azoteas aledañas para disfrutar la músicapersonas quejándose del ruido y dueños de tiendas protestando por el caos ocasionado. Solamente se interpretaron cinco canciones, cuatro que formarían parte del Album “Let it Be”: Dig a Pony, I´ve got a FeelingOne After 909 y Get Back. La otra fue el sencillo Don’t Let me Down.

A partir de lo registrado por el film y los testimonios disponibles se especuló sobre algunos detalles: que si Lennon y Star tuvieron que usar los abrigos de sus respectivas esposas pues no calcularon el frio viento que soplaba; que George Harrison prácticamente no tocó y solo estuvo presente, por no incluirse ninguna composición suya y por tener serias diferencias con Mc Cartney;  sobre todo existe la controversia de si el concierto se realizó con un horario y contenido determinado o si fue suspendido por el policía captado en la cinta a petición de un importante banquero quien solicitó la inmediata suspensión debido al ruido provocado en la calle.

Lo cierto es que el registro fílmico constituye un verdadero documento de lo que los Beatles significaron en su momento. No se puede evitar la nostalgia generacional al escuchar las opiniones de los afortunados transeúntes que disfrutaron la última presentación en vivo del grupo más emblemático del Siglo XX. Después del mismo solo restaba conocer el monumental testamento musical de la agrupación que representa “Abbey Road“Let it Be”, tanto el álbum como la película documental aparecieron en 1970 cuando era un hecho la disolución de los Beatles y pasaban a formar parte de la historia.


A cincuenta años de haber sucedido este concierto el mundo y la realidad del nuevo milenio donde nos encontramos se ha transformado en muchos sentidos. Contamos con avances tecnológicos sorprendentes y desarrollados en muy poco tiempo sobre todo en el tema de la tecnología y los medios de comunicación. Las actuales jóvenes generaciones se debaten ante nuevos retos e incertidumbres.

No obstante, es interesante ver que los Beatles siguen estando presentes, quizá a través de influencias de los mayores que los idolatraron a partir de la década de los 60. Lennon asesinado en 1980 por un fanático desquiciado y George Harrison fallecido en 2001 victima de cáncer, se han convertido merecidamente en leyendas.  McCartney y Ringo Star siguen en pie como solistas produciendo discos y dando conciertos, abarrotando los lugares donde se presentan. Escuchar la música de los Beatles nos transporta a épocas quizá mas utópicas, ingenuas e idealistas y que quizá constituyen quizá la mejor herencia procedente de un siglo que se caracterizó por su violencia, crueldad e injusticia. Es un puente que nos une con aquellos que tienen la vida y el mundo por delante y que pueden apreciar la envolvente y contagiosa melodía de estos iconos británicos que perduran mientras puedan escucharse sus grabaciones. Como toda la buena música la de los Beatles es eterna e intemporal.

Celebremos y recordemos este aniversario. At in the end, the love you take is equal to the love you gave.