La Educación

Al Servicio del Pueblo Latino de California

Traductor:

English Español Português Français Deutsch

Videos: Vítores y adhesión del pueblo a fuerzas armadas en el desfile militar

September 16, 2023 - por

Videos: Vítores y adhesión del pueblo a fuerzas armadas en el desfile militar

Saludo a contingentes militares.

Al pasar cada contingente militar, de aquella muchedumbre abigarrada salían signos exteriores que al unísono se convertían en un bullicio festivo. “¡Vivan!”, gritaban unos. Otros los saludaban, agitaban las manos. Unos más sólo exclamaban estentóreamente. Chiflaban, Las banderitas tricolores eran ondeadas, acompañadas de vítores.

Y los del Ejército o los Marinos, joviales, risueños no pocos, devolvían esas muestras afectivas con cálidos saludos.

Esta estampa se prolongó a lo largo del desfile castrense conmemorativo de la Independencia de México. Es, en más de un sentido, el reflejo de una nueva manera que tiene el pueblo de asumir a las fuerzas armadas.

Frente al Hemiciclo a Juárez.

“Allí quiero que vaya mi hijo”, dijo Jacinto López, con inocultable emoción cuando pasó al frente un grupo de militares en un símil de un vagón del Tren Maya. Y gritó para enfatizar: “ Ellos están haciendo esa obra”.  Una de las obras emblemáticas del presidente López Obrador. Y preguntó al reportero: “¿ Por qué crees que ellos tienen a su cargo ese gran trabajo?” Respondió de inmediato: “ Porque no roban, porque son muy eficientes. Son un orgullo”.

Fundido en aquel nutrido conglomerado saltan aquellas imágenes de niños, niñas, jóvenes, adultos y mayores con rostros vehementes, con emoción hasta el delirio cuando veían el paso marcial de soldados, de marinos, de cadetes, o de camiones tipo alegóricos que transportaban algún distintivo de su labor ya fuera armamento, o aperos de su labor social en sus labores de protección civil en casos de desastre.

Alejandrita y sus “¡Viva México!”, en brazos de su madre. 

Alejandrita, de cinco años, morenita, sonriente, expresaba su sentimiento con un “¡Viva México!”, uniéndose al coro frenético de esa muchedumbre que aprovechó la efemérides para patentizar su beneplácito por la labor de los militares en estos tiempos difíciles que enfrentan al crimen organizado, armado hasta con instrumentos de fuego de la última generación.

“ A poco nos expresábamos así de miembros del ejército de otras épocas”, dijo Pedro López, de la colonia Guerrero. Y aludió a la matanza de estudiantes el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, o la otra represión de estudiantes el 10 de junio de 1972 o masacres en diversas áreas de la geografía nacional, o la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en donde ha sido denunciada la participación de miembros del cuartel de Iguala, Guerrero.

Padre e hijo no pierden detalle del desfile. 

“Esos militares – continuó- siguen- siguen siendo despreciables”.

López y los cientos de miles que vitorearon a los uniformados piensan ahora distinto. Ese tipo de actitudes positivas de ciudadanos con mílites se acredita en la mayor parte del país. En el norte, donde la violencia criminal ha sido de alto impacto, es contenida en buena medida por miembros de las fuerzas armadas.

Cuando militares van en labor de patrullaje en ciudades otrora controladas en alta proporción por los criminales son saludados, felicitados por los ciudadanos.

Mexicanos migrantes radicados en Estados Unidos también han percibido el cambio que han tenido las aduanas desde que son administradas por personal de la Secretaría de Marina. Lucas Cruz, un empresario oaxaqueño, radicado en Los Angeles, se dice sorprendido como las aduanas en el área de Tijuana han quedado exentas de personal corrupto.

Niña con vestido tricolor, cargada por su madre para ver el desfile. 

Cuenta que antes, en cada viaje que hacía a Tijuana, le pedían “moche” para que pudiera pasar buena parte de la paquetería que transportaba. Ahora, dice, paga lo que está establecido y con el debido recibo correspondiente.

Tributo a deportistas militares triunfadores en el extranjero.

Lo mismo pasa en la aduana de Ensenada, donde se llegaron a traficar sistemáticos y nutridos  cargamentos de droga procedentes de América del Sur. Ahora, los reportes oficiales y periodísticos dan cuenta que ese mal ha desaparecido casi en su totalidad.

Hoy, el signo de los tiempos está cambiando. Las muestras festivas, las loas, los gritos de admiración y solidarios de los mexicanos que admiraron el desfile militar es una prueba de esa nueva relación del pueblo con el pueblo uniformado.