Diseñan planes para el siguiente ciclo escolar: hacer pruebas de COVID-19 a cada miembro de la escuela antes de clases, usar tapabocas y tener pocos alumnos en clase

May 2, 2020 - por

Diseñan planes para el siguiente ciclo escolar: hacer pruebas de COVID-19 a cada miembro de la escuela antes de clases, usar tapabocas y tener pocos alumnos en clase

Padres de familia han expresado su preocupación de que el bajo rendimiento académico de sus hijos por el cierre de las escuelas durante la pandemia, afecte incluso sus aspiraciones profesionales. Crédito: FREDERIC J. BROWN/AFP via Getty Images

Quienes piensan que este otoño millones de alumnos regresarán finalmente a las escuelas retomando el tradicional sistema académico de Estados Unidos, están equivocados. En este momento, directivos de distritos escolares, institutos privados y universidades de todo el país discuten qué cambios harán para evitar contagios de coronavirus y se espera que permanezcan durante varios meses.

Algunos contemplan exigir que todos los alumnos y profesores usen cubrebocas, tomarles la temperatura al llegar a las escuelas, reducir el tamaño de las clases, limitar la presencia de los estudiantes en los planteles y hasta cancelar los desayunos dentro de las cafeterías.

Estas son otras propuestas que han hecho las autoridades educativas de Nueva York, California, Florida, Washington DC, Montana, Minnesota y otros estados:

  • Hacer pruebas de covid-19 a cada estudiante antes de iniciar el ciclo
  • Que unos alumnos vayan a la escuela los lunes y miércoles, que otros acudan los martes y jueves, y que los otros días tomen clases virtuales
  • Establecer horarios de inicio de clases escalonados
  • Separar a una distancia de seis pies los escritorios
  • Prohibir los saludos de mano y abrazos
  • Hacer cambios en el recreo, desayunos y reuniones
  • Recoger los alimentos en la cafetería, pero ingerirlo en las aulas
  • Crear distintos turnos para almorzar
  • Cerrar o limitar el uso de auditorios, cafeterías y patios
  • Transportar a menos alumnos en los autobuses escolares
  • Que regresen primero los alumnos más pequeños que recién aprenden a leer
  • Que inicien el ciclo los estudiantes del grado 12 priorizando su preparación para la universidad
  • Modificar las actividades en el patio evitando el contacto físico
  • Reducir los grupos para educación física o ejercicios
  • Colocar estaciones con desinfectante
  • Pasillos de una sola dirección
  • Posponer los paseos escolares
  • Exigir que profesores y empleados además usen guantes
  • Realizarles exámenes médicos rutinarios

En la preparatoria:

  • Que los alumnos permanezcan siempre en sus salones y que los profesores vayan a estos

En la universidad:

  • Tomar clases en gimnasios, auditorios y cafeterías
  • Comer en los salones
  • Ampliar las clases nocturnas
  • Que cada estudiante residente en la universidad tenga una habitación
  • Exigirles que tomen cursos en línea

Millones de alumnos sin computadora

Hasta ahora ningún distrito escolar ha establecido una fecha para el inicio del siguiente año académico, ni ha especificado cómo aplicará las normas de distanciamiento social y de higiene.

“Habrá estudiantes usando cubrebocas, un número pequeño de alumnos en los salones y tendremos mucho desinfectante para garantizar que nuestras escuelas sean seguras”, dijo Tony Thurmond, superintendente de instrucción pública del Departamento de Educación de California, a la cadena CNN.

Hace unos días el gobernador californiano Gavin Newsom habló sin dar detalles sobre un ambicioso plan que propone comenzar el siguiente ciclo escolar a finales de julio o a inicios de agosto.

Eso reduciría las vacaciones de 6.1 millones de estudiantes del kínder al grado 12, que desde mediados de marzo toman clases virtuales. También daría un respiro a sus estresados padres, muchos de los cuales están ayudando a sus hijos sin una computadora, ni señal de internet.

“Reconocemos que ha habido una pérdida de aprendizaje debido a esta interrupción. Estamos preocupados por esa pérdida de aprendizaje incluso en el verano”, dijo Newsom en una conferencia virtual el martes. “Nuestros niños han perdido mucho con esta interrupción (…) Y puedes dar la vuelta y simplemente aceptar eso, o puedes hacer algo al respecto”, agregó.

Pero el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), que atiende a casi 700,000 alumnos en 900 planteles, lo ve todavía como una idea un tanto lejana.

“La reapertura de las escuelas será un proceso gradual, con un horario y un día escolar que pueden ser diferentes”, dijo el superintendente Austin Beutner, en un video. “Pero antes de que eso suceda, las autoridades de salud tienen que resolver algunos problemas muy reales sobre el retorno seguro para nuestra comunidad estudiantil”, agregó.

Beutner formuló estas preguntas: ¿Habría en unas semanas pruebas suficientes para cada uno de los estudiantes y los 75,000 empleados del LAUSD? ¿Y quién asumirá el costo? El funcionario dijo que la intención es evitar brotes dentro de los planteles, cerrados desde el 13 de marzo. “Eso funcionó. No queremos revertirlo en el apresurado regreso a clases”, enfatizó.

Otros administradores escolares ven con preocupación que aún no tienen cubrebocas, guantes, desinfectantes, ni termómetros. Otros se cuestionan cómo afectará el rendimiento académico de los alumnos, que en el otoño seguirán tomando clases en internet, pero ya sin la ayuda de sus padres.

Hasta el 27 de abril, 45 días después del cierre de sus escuelas, alrededor del 30% de los estudiantes en Los Ángeles no estaban recibiendo apropiadamente la educación a distancia, según cifras del LAUSD.

El superintendente estatal Thurmond dijo que 1.5 millones de niños inscritos en educación básica o 20% del total no tienen computadora, ni acceso a internet.

“Nadie anticipaba este escenario. Nunca pronosticamos que únicamente realizaríamos la educación a distancia. Los padres están parados literalmente en el filo, tratando de ayudar a sus hijos y a veces es difícil que entiendan la tarea”, dijo el funcionario.

Padres estresados y preocupados

Si bien la mayoría de los padres dieron una calificación alta a la educación en línea que se ofrece durante la cuarentena, el 25% respondió que está preocupado que sus hijos no estén bien preparados para el próximo año escolar, según una encuesta que realizó entre 5,900 padres el Centro Dornsife de Investigación Económica y Social (CESR) de la Universidad del Sur de California (USC).

El 35% de los padres latinos advirtió que la enseñanza que recibían sus hijos era de menor calidad.

“A medida que los estudiantes permanecen en casa por el resto del año escolar, estamos preocupados y rastrearemos los factores que podrían exacerbar las desigualdades económicas, raciales y de género existentes”, dijo Anna Saavedra, investigadora del CESR.

El sondeo muestra una marcada brecha digital: el 66% de los hogares con un ingreso anual menor de 25,000 dólares tienen computadoras y acceso a internet. En contraste, al menos 91% de las familias que ganan más de $75,000 anuales tienen las herramientas necesarias para la educación en línea.

El cierre de escuelas por la pandemia ha puesto bajo presión a los padres de familia. Crédito: John Moore/Getty Images

Por su parte, un estudio de Brainly, una comunidad de aprendizaje en línea, se enfocó en los padres, concluyendo que los cierres de las escuelas los pusieron en serios aprietos. El 41% dijo que su productividad laboral bajó y el 24% respondió que ha tenido que trabajar hasta tres horas extras sin paga cada día para compensar el tiempo que dedica a las tareas de sus hijos.

Tantos como el 84% cree que este cambio afectará negativamente el aprendizaje de sus hijos y el 61% teme que trunque sus aspiraciones profesionales. Casi el 80% dijo que está estresado por las tareas.

Otro análisis del Centro de Investigaciones Pew encontró que la mayoría de los padres de estudiantes de kínder al grado 12 (64%) expresaron “alguna preocupación tengan un rezago en su escuela” y el 28% comentó que estaba “muy preocupado” de que eso sucediera.

A pesar de estas inquietudes, algunos prefieren que el año académico inicie hasta que no haya dudas de que las escuelas son seguras. “Noooo” y “Es demasiado pronto”, respondieron muchos padres a la pregunta, en la cuenta de Instagram del programa Edición Digital de Univision, de si estaban dispuestos a enviar ya a sus hijos a la escuela si concluía ya la cuarentena en sus ciudades.

La educación en línea también ha sido un reto para los profesores. “Hubo problemas al principio, pero a medida que pasa cada semana mis alumnos se sienten más cómodos, yo me siento más cómoda”, dijo Lorna Palmer, profesora de sexto grado de la secundaria magnet Robert E. Peary, en una conversación en línea difundida en la cuenta de Twitter del Distrito Escolar de Los Ángeles.

La directora del instituto, Christina Green, reconoció en la misma conversación que “comenzamos sin saber cómo hacer mucho de este trabajo”. Ella contó que organizó una charla virtual con padres de familia y que uno de ellos le enseñó cómo grabar la reunión. “Estamos aprendiendo”, dijo Green.