22 millones de desempleados en cuatro semanas en EU, cifra histórica

April 16, 2020 - por

22 millones de desempleados en cuatro semanas en EU, cifra histórica

Fila de personas para solicitar apoyos por desempleo en Utah. Foto Ap

Nueva York. 

Nunca se había visto una ola de desempleo de esta magnitud en tan poco tiempo en la historia de este país: 22 millones de nuevos desempleados en solo cuatro semanas, ahora son más de uno de cada 10 trabajadores sin empleo en Estados Unidos.

Las nuevas cifras semanales de solicitudes de beneficios de desempleo reportadas en la última semana llegaron a 5.2 millones reportadas hoy por el Departamento de Trabajo, y eso junto con las tres semanas anteriores, asciende al total de 22.2 millones desde el 14 de marzo cuando se establecieron las primeras medidas de cuarentena parcial a nivel nacional. Así, se borran casi todos los empleos generados en la última década.

Estas cifras no incluyen a quienes se han quedado sin empleo pero no tienen derecho a beneficios de desempleo, estaban en sectores de la economía informales o son inmigrantes indocumentados, y por lo tanto el total real de desempleados por el coronavirus y la respuesta para controlarlo -las medidas de cuarentenas parciales incluyendo el cierre de comercios y servicios considerados no esenciales- son aún más altas.

Las nuevas cifras también muestran que casi ninguna esquina de la economía ha sido exenta del desastre con la primera ola hace un mes centrada en los sectores de restaurantes, hoteles, aviación ahora extendiéndose a tiendas departamentales, sectores industriales y de la cadena alimenticia y hasta los medios de comunicación y bufetes de abogados.

El impacto económico de esta crisis también se manifiesta en otros datos oficiales divulgados esta semana, entre ellos el desplome más severo en ventas al menudeo mensuales jamás registrado desde que el Departamento de Comercio empezó a medir este indicador hace casi tres décadas, por un 8.7 por ciento.

Mientras tanto, el fondo de emergencia para asistencia federal para pequeños negocios de$349 mil millones de dólaraes -una medida implementada apenas hace dos semanas como parte del mega proyecto de rescate económico en parte para limitar el desempleo- se agotó hoy, después de que más de un millón de empresas fueron aprobadas para recibir estos préstamos.

Economistas están especulando ahora si esto llegó a su peor punto, y si continuará la hemorragia económica, algunos calculan que la tasa de desempleo podría llegar a un 15 a 17 por ciento este mes -del 4.4 por ciento en marzo- o aún mucho más, algunos no descartan que llegaría a 20 y hasta 30 por ciento, hasta aún peor que la Gran Depresión, esa crisis de hace 90 años. Más aún, analistas señalan que aunque algunos empleos serán rescatados al reabrirse parcialmente la economía, tardará años para que el empleo se recupere a los niveles justo antes de esta crisis.

La Bolsa de Valores se ha transformado en una montaña rusa, entre optimismo y alarma con noticias cada día junto con especulación que se nutre de la incertidumbre.

Pero para aquellos que la Bolsa de Valores es insignificante, ya que viven de quincena a quincena sin ahorros -un 40 por ciento de los adultos no tiene los recursos para cubrir un gasto imprevisto de 400 dólares- la crisis incluye decisiones aún más graves por necesidades básicas, de tener que optar entre medicinas y alimentos en algunos casos, y de preocuparse por si alcanzará para tener techo. Las caridades dedicadas a dar de comer u ofrecer techo a los más necesitados continúan informando que nunca han estado tan abrumadas.

Según algunos investigadores la crisis podría disparar la pobreza a niveles superiores a la llamada Gran Recesión de hace solo 13 años (para los millennials ésta es ya la segunda crisis económica mayor en sus vidas) y podría alcanzar un nivel récord en el último medio siglo, afectando más severamente a minorías y sobre todo a menores de edad, reportó el New York Times.

Antes de esta crisis economistas y otros analistas -incluyendo figuras destacadas como Joseph Stiglitz, Paul Krugman y Robert Reich- ya habían advertido de una sociedad marcada por un grado de desigualdad económica no visto desde antes la Segunda Guerra Mundial, y un creciente sector viviendo precariamente con una red de bienestar cada vez más reducida.

Los impactos de esta crisis repentina, como siempre, afectarán más que nadie a los que menos tienen y los más vulnerables en el país más rico del mundo.