Armenia y Azerbaiyán se acusan mutuamente por romper frágil tregua

October 11, 2020 - por

Armenia y Azerbaiyán se acusan mutuamente por romper frágil tregua

Equipos de rescate remueven escombros en búsqueda de víctimas tras los bombardeos en Ganya, Azerbaiyán. Foto Ap

Stepanakert.

Las fuerzas armenias separatistas de Nagorno Karabaj y el ejército azerbaiyano se acusaban el domingo mutuamente de bombardear zonas civiles, causando víctimas, en el segundo día de una tregua humanitaria todavía inestable.

Por la tarde, no se anunció ningún intercambio de prisioneros ni de cuerpos de militares muertos, uno de los objetivos del alto el fuego negociado en Moscú y que debía entrar en vigor el sábado a las 08H00 GMT

Azerbaiyán acusó a los separatistas armenios de no cumplir con las condiciones de la tregua y los acusó de haber bombardeado Ganyá, segunda ciudad del país, durante la noche, un ataque que habría matado a nueve civiles.

El presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, denunció en Twitter una “violación flagrante del alto el fuego” y un “crimen de guerra”.

“Las fuerzas armadas armenias no respetan la tregua humanitaria y continúan con los tiros de cohetes y de artillería contra ciudades y pueblos de Azerbaiyán”, declaró por su parte a la AFP un portavoz del Ministerio de Defensa azerbaiyano, Vaguif Dyargahly.

En la misma línea se expresó su homólogo armenio, Artsrun Hovhannisian: “Hoy como ayer, [Azerbaiyán] sigue bombardeando Stepanakert [la capital de la región separatista] y otras ciudades, apuntando contra la población civil y las posiciones militares armenias”.

En Ganyá, los periodistas de la AFP vieron a rescatistas azerbaiyanos trabajando entre los escombros de un edificio, de donde extrajeron dos cuerpos.

En total, nueve apartamentos quedaron destruidos, según los testigos, por un proyectil a las 02H00 locales (22H00 GMT del sábado).

Nagorno-Karabaj. 10 de octubre de 2020. Durante unas horas los habitantes de Nagorno-Karabaj, ubicado en la región del Cáucaso meridional, retomaron un poco de su vida cotidiana tras el anuncio un alto el fuego acordado entre Armenia y Azerbaiyán. Desde la independencia del Imperio ruso en 1918 por parte de ambas naciones, ha sido una zona de conflicto. Tras la disolución de la Unión Soviética, los armenios de Nagorno-Karabaj aprobaron la creación de un Estado independiente. La guerra estalló entre el gobierno de Azerbaiyán y los independentistas desde 1991. Si bien el territorio oficialmente pertenece a Azerbaiyán, sigue bajo el control conjunto de Armenia y la República de Artsaj. El 10 de octubre del presente año, en medio de una serie de nuevos combates que comenzaron desde el 27 de septiembre, se acordó un alto el fuego. No obstante horas después el Ministerio de Defensa de Azerbaiyán declaró que las fuerzas armenias aparentemente estaban disparando a la ciudad de Hadrut, rompiendo la breve tregua había logrado conseguir Rusia, como intermediario, entre ambas naciones.

– Acusaciones mutuas –

“Me cayó una piedra en la cara, abrí los ojos y me cayó otra piedra. Me dije, qué es todo esto… y ya no pude ver nada, todo era una nube de polvo”, explicó una vecina, Akifa Bayramova, de 64 años, con el ojo morado tras haber recibido un golpe de un cascote mientras dormía.

“Son unos bárbaros, no son humanos. La guerra se hace con soldados, y nosotros somos civiles. Estábamos durmiendo”, denunció otro vecino, Zaguit Aliev, de 68 años.

Sin embargo, el ministerio de Defensa de la región separatista desmintió haber bombardeado Ganyá: “Es una mentira absoluta”.

El presidente de la república autoproclamada, Arayik Harutyunyan, aseguró el domingo por la mañana que sus tropas respetaban el “acuerdo de alto el fuego” y consideró que la situación era “más calma” que la víspera.

Stepanakert, no obstante, fue objeto de al menos tres series de bombardeos durante la noche, según periodistas de la AFP. Por la tarde, se escuchaba el ruido de los disparos de artillería pesada, probablemente proveniente del frente.

“Mientras continúen los disparos, no habrá intercambios” de prisioneros ni de víctimas mortales, advirtió por la mañana el dirigente separatista.

La tregua humanitaria fue negociada por los ministros armenio y azerbaiyano de Relaciones Exteriores, con el auspicio de Rusia.

Los jefes de la diplomacia turco y ruso instaron, según un comunicado emitido por Rusia al término de una conversación telefónica, a “la necesidad de respetar rigurosamente todas las disposiciones” del acuerdo.

Por su parte, el papa Francisco lamentó “una tregua demasiado frágil”.

Nagorno Karabaj es un territorio poblado mayoritariamente por armenios que se independizó de Azerbaiyán tras una guerra que causó 30 mil muertos en los años 1990. Desde entonces, Bakú acusa a Ereván de ocupar su territorio y suelen estallar brotes de violencia.

Los enfrentamientos actuales, que estallaron el 27 de septiembre, son los más mortíferos desde el alto el fuego declarado en 1994.

– Cientos de muertos –

De momento, se contabilizaron cerca de 500 fallecidos, incluyendo a unos 60 civiles, aunque el balance podría ser en realidad mucho mayor, pues Azerbaiyán no comunica su saldo de militares muertos y ambos bandos reivindican que mataron a miles de soldados rivales.

La tregua pactada en Moscú llegó tras los múltiples llamados de la comunidad internacional, especialmente por parte del Grupo de Minsk, copresidido por Rusia, Francia y Estados Unidos, que actúa como mediador en el conflicto.

Azerbaiyán, apoyado por Turquía, advirtió que no cesará sus operaciones militares hasta que armenia no se retire de la región separatista.

Nagorno Karabaj es una región en la que rusos, turcos, iraníes y occidentales tienen intereses, por lo que se teme que el conflicto se internacionalice.

Turquía ya fue acusada de participar con hombres y armas en el conflicto, apoyando a Azerbaiyán, aunque Bakú lo niega.

El presidente azerbaiyano consideró, en una entrevista publicada el domingo en Rusia, que Ankara “debe jugar un papel mayor en la región y en la resolución del conflicto”.