Bolton culpa a Trump por no poder resucitar la Doctrina Monroe

June 21, 2020 - por

Bolton culpa a Trump por no poder resucitar la Doctrina Monroe

El ex asesor de la Casa Blanca está furioso por no haber podido realizar sus planes. Foto Ap

Nueva York.

John Bolton, ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, sigue furioso de que su objetivo de resucitar la Doctrina Monroe, derrocar al gobierno de Venezuela y dañar a Cuba fracasaron, y culpa a su ex jefe, Donald Trump. Por ello, en su libro que está por salir a la venta el martes, copia adelantada del cual fue obtenida por La Jornada.

El “régimen ilegítimo de Venezuela… ofreció una oportunidad al gobierno de Trump.  Pero requería una determinación persistente de nuestra parte, y presión consistente, total e implacable. Fracasamos en cumplir con esa norma. El presidente vaciló y tambaleó, exacerbando desacuerdos internos del gobierno… y repetidamente impidiendo nuestros esfuerzos para llevar a cabo una política”, escribe Bolton en un capítulo titulado “Venezuela Libre”, el único dedicado a un país latinoamericano en el libro, The Room Where it Happens.

Bolton, cuyo libro trata de sus 17 meses en la Casa Blanca (hasta septiembre de 2019) y cuya publicación Trump fracasó en frenar, califica a su ex jefe como “errático y des-informado” al revelar la política exterior de este gobierno.  Algunos de las novedades del libro ya se habían filtrado recientemente [https://www.jornada.com.mx/2020/06/18/mundo/023n1mun], pero el texto ofrece más detalles sobre el manejo de la política exterior hacia América Latina.

Para Bolton, Venezuela era clave para su objetivo de resucitar la Doctrina Monroe, calificando al régimen de Maduro como “una amenaza por su vínculo con Cuba y las aperturas que ofreció a Rusia, China e Irán”. Explica, con nostalgia, que “America se había opuesto a amenazas externas en el hemisferio occidental desde la Doctrina Monroe, y era hora de resucitarla después de los esfuerzos de Obama-Kerry para enterrarla”.

Bolton cuenta como poco después del atentado contra Maduro con drones, Trump le dijo “hazlo”, en referencia a derrocar a Maduro y que se quejó que “es la quinta vez que lo he pedido”. El mandatario estadunidense insistió en que deseaba “opciones militares” para Venezuela y que ese país “en verdad es parte de Estados Unidos”.  Bolton señala que él y otros explicaron por qué la opción militar no era la mejor y que “podríamos lograr el mismo objetivo trabajando con los opositores de Maduro”.  Poco después, en noviembre del 2018 Bolton bautiza  “la troika de tiranía” de Venezuela, Cuba y Nicaragua, anunciando nuevas sanciones contra los tres países.

Bolton relata que Trump ordenó que el petróleo de ese país tenía que estar bajo control estadunidense y, mientras el presidente insistía sobre opciones militares, de repente planteaba reunirse con Maduro para resolver “todos los problemas” – a lo cual se oponían Bolton, y el secretario de Estado Mike Pompeo.  Por cierto, en una entrevista con Axios publicada este domingo, Trump de nuevo dice que tal vez contemplaría una reunión con Maduro e indicó que ha perdido confianza en Guaidó.

Cuando Juan Guaidó se declaró presidente interino, Bolton dice que pensó que “esta es la revolución” y impulsó la declaración de apoyo de su gobierno.

Bolton cuenta cómo la delegación de legisladores de Florida, sobre todos los cubanoestadunidenses, fueron claves en convencer a Trump sobre apoyar a Guaidó. Trump les exigió que “quiero que el [Guaidó] diga que será extremadamente leal a Estados Unidos y a nadie más”.

Bolton y sus aliados apostaban todo por la oposición encabezada por Guaidó y una sublevación militar para lograr su objetivo.  Bolton señala que tal vez uno de los errores fue sacar al personal estadunidense de la embajada en Caracas ya que “la ausencia de asesores estadunidenses” en el terreno podría haber cambiado el resultado de los intentos para derrocar al régimen.

Cuba

Cuba, para Bolton, aparentemente es un super-poder.  Señala que lo que ha mantenido intacto al régimen venezolano es la presencia e inteligencia de Cuba.  Elogia el logro de revertir la política de apertura de Barack Obama y la aplicación de todas las medidas de la Ley Helms-Burton como “un embargo pleno y completo” sobre Cuba.

Revela que Trump solicitó opciones de uso de fuerza, incluyendo la interdicción, para interrumpir los cargamentos de petróleo entre Venezuela y Cuba.

Condena la apertura a Cuba dispuesta por Obama, permitiendo que ese pais no fuera percibido como “adversario”, y critica que durante ese tiempo “la creciente influencia rusa, china, iraní y cubana por el hemisferio no había sido una prioridad”. Cuenta de los esfuerzos para “apretar” a La Habana, incluyendo revertir la decisión de otorgar una licencia permitiendo a las Grandes Ligas a “traficar en jugadores cubanos” – acusando a algunos de sus dueños de estar  “durmiendo con el enemigo”.

Bolton describe varias ocasiones en que los legisladores y organizaciones anticastristas de Florida, sobre todo los de Miami, eran los que lo ayudaban para fijar la política hacia Cuba y Venezuela. Se auto-elogia contando cómo el senador Marco Rubio lo presentó ante cientos de cubanoestadunidenses y venezolano-estadunidenses en Miami diciendo que su nombramiento “es un mal día para Maduro y Cuba, y un gran día para la causa de la libertad”.

El autor señala que él había trabajado durante mucho tiempo sobre estos temas, y el público lo sabía. Mas aún, Bolton no oculta su narcisismo en su libro, sobre como es elogiado por fuerzas conservadoras, sobre todo en Miami  -por ejemplo, en su presentación ante la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos- como también cuando sus enemigos lo mencionaban: “Cuba ahora también me estaba atacando por nombre, entonces estaba de buen humor”, cuenta.

México es frontera

Sobre México hay solo unas cuantas referencias en el libro -no hay mención de las contrapartes de Trump en México por ejemplo- casi todo girando en torno a la obsesión de su jefe con la migración y el muro fronterizo. Bolton cuenta de las explosivas disputas internas del gabinete sobre como cumplir con la orden de Trump de “frenar las caravanas”.

Trump insiste en declarar que la frontera con México está “cerrada”, y se irrita cuando se le explica las complicaciones, en una reunión gritando “Díganles que el país está cerrado… es como una sala de cine cuando está llena”.  Les recuerda a sus ministros y asesores: “me eligieron por este tema…”.

En un episodio, el entonces jefe de gabinete John Kelly estaba en la Oficina Oval con Trump cuando llegó un mensaje de que el yerno del presidente Jared Kushner deseaba reportar al mandatario su conversación con el canciller mexicano Luis Videgaray. Kelly, irritado, pregunta por qué Kushner estaba hablando con los mexicanos, y Trump le respondió “porque se lo pedí ¿De que otra manera vamos a frenar las caravanas?”, agregando que “ninguno de ustedes otros genios han logrado frenar las caravanas”.

Kelly, cómo otros lo han hecho, contempló renunciar otra vez más por este tipo de intercambio con el jefe, comentando a Bolton: “He comandado hombres en combate y nunca he tenido que aguantar mierda como esta”.