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El amor en tiempos de coronavirus invadió Jamaica y hoteles de paso

February 14, 2021 - por

El amor en tiempos de coronavirus invadió Jamaica y hoteles de paso

En busca del detalle para que no pase desapercibido este 14de febrero, en medio de la pandemia. Foto Pablo Ramos

Ciudad de México. 

A casi un año de haber empezado la emergencia sanitaria, regalar un arreglo floral o un ramo de rosas este 14 de febrero “es por el gusto de que ahorita estamos vivos, mañana no sabemos”, coincidieron asistentes al mercado de Jamaica en busca de un obsequio para sus esposas y novias, pero también lo ven así quienes tratan de recuperar una relación; mientras, en hoteles y moteles de la capital ayer ya se registró una mayor afluencia de parejas.

Los pasillos del mercado, que este año celebrará su 64 aniversario, se volvieron a poblar con decenas de clientes que por momentos se aglomeraban para preguntar por los arreglos que los comerciantes, para hacerlos más atractivos, acompañaron con peluches, globos metálicos, serpentinas, chocolates y hasta con seis cervezas de lata.

La mayoría optó por adquirir rosas rojas y destinar, en promedio, 500 pesos en medio de la oferta de arreglos, que van desde una sola rosa con un detalle, en 30 pesos, hasta de 4 mil con 350 flores, o bien jarrones o cajitas de madera comprimida que cuestan 300 pesos; sin embargo, los comerciantes daban alternativas a los clientes y se ajustaban a su presupuesto a fin de recuperar las ventas.

El viaje, reflejo de pasión

Algunos entrevistados confesaron que a pesar de que se les hacía alto el precio, el mercado de Jamaica es “el más barato”; otros se quejaron de que “subieron al triple la flor, con una venta se quieren recuperar”.

Para otros, “es un día especial”, como el caso de Héctor, quien vive en Pantitlán y decidió comprar un arreglo de 500 pesos que le ayudará a expresar a Anabel el amor que siente por ella; lo mismo es el caso de Linares, quien se trasladó desde Naucalpan en pesero y el Metro para comprar un arreglo de rosas para su esposa Evelyn, quien es enfermera y por eso las medidas sanitarias son más rigurosas en casa, ya que no habrá festejos “pero el obsequio traerá el mensaje que la quiero mucho, me nació hacerlo”.

Iván Baños se trasladó desde Oyamel, Magdalena Contreras, para comprar un arreglo de rosas a su esposa por 400 pesos y unos tulipanes en 80; aunque dice que no es para festejar, cada año le obsequia flores.

Desde Ecatepec, José Hernández viajó en microbús y Metro para comprar dos ramos por 700 pesos para su esposa y su nuera, convencido de que “como la pandemia no va a terminar nunca hay que vivir el ahora”.

Y para autoemplearse en estas épocas de coronavirus, Víctor, de 60 años, probará suerte: compró varias docenas de rosas que venderá afuera de plazas comerciales a 20 pesos cada una y que ofrecerá a las parejas que encuentre.

Después de las 2 de la tarde de ayer los encargados y trabajadores de algunos hoteles y moteles dijeron que a siete meses de haber reanudado labores por la pandemia la ocupación de las habitaciones sigue sin alcanzar el máximo del aforo permitido, que es de 30 por ciento; sin embargo, confiaron en que con el semáforo epidemiológico en naranja aumente la asistencia de las parejas para festejar el Día del Amor.

Ayer se notó una mayor presencia de parejas en cadenas hoteleras con instalaciones más grandes, con amenidades en las habitaciones como alberca y jacuzzi, tienda de juguetes sexuales y servicio al cuarto, en comparación con otros negocios de menor tamaño.

Gabriela, recepcionista de una filial en Letrán Valle, explicó que después de las 14 horas ya se observaba el ingreso continuo de parejas en autos, aunque la ocupación era de apenas 20 por ciento, comparada con los días previos al confinamiento; en contraste, en un pequeño hotel de la colonia Narvarte la llegada de enamorados aún era esporádica, pero los trabajadores mantenían la esperanza de que pronto llegarían los tórtolos.