El Superintendente Estatal Tony Thurmond y expertos se proponen contrarrestar el creciente  antisemitismo en aulas y comunidad mediante la educación

December 11, 2020 - por

El Superintendente Estatal Tony Thurmond y expertos se proponen contrarrestar el creciente  antisemitismo en aulas y comunidad mediante la educación

El artista holandés Daan Roosegaard creó la obra de arte 'Levenslicht' (Luz de la vida), un monumento en conmemoración a las víctimas del Holocausto

SACRAMENTO

Autoridades escolares de California tratan de frenar el creciente antisemitismo en las escuelas y la comunidad. Al través de los educadores se tratan de inculcar a los alumnos conocimientos que permitan abatir ese problema. “Nuestras aulas pueden crear caminos para la curación y la comprensión”, dijo el Superintendente de Instrucción Pública del estado, Tony Thurmond.

Con ese propósito se desarrolló el seminario titulado “Comprender el antisemitismo contemporáneo: una introducción para los educadores de California”, que se centró en cómo el antisemitismo ha evolucionado con el tiempo, cómo se propaga en los espacios digitales y proporcionó herramientas para identificarlo.

En el evento participaron Thurmond y  líderes del Museo de la Tolerancia en una sesión virtual sobre la lucha contra el antisemitismo, parte de la iniciativa en curso Educación para poner fin al odio diseñada para explorar y enfrentar múltiples formas de racismo, odio y intolerancia que persisten en las escuelas y comunidades de hoy en día.

Entre los oradores estuvo Liebe Geft, Directora del Museo de la Tolerancia y Emily Thompson, Director Asociado del Departamento de Investigación del museo, que se dedica a concientizar a los visitantes a entender el Holocausto en contextos históricos y contemporáneos y enfrentar todas las formas de prejuicio y discriminación en nuestro mundo de hoy.

“Trágicamente, el antisemitismo y muchas otras formas de odio e intolerancia no sólo existían en los períodos oscuros de nuestra historia, sino que, de hecho, siguen impactándonos hoy en día, y creo que la educación puede ser una poderosa herramienta para crear el cambio que necesitamos”, dijo Thurmond.

Las presentaciones incluyeron una  visión general de la historia del antisemitismo, claros ejemplos de cómo es el antisemitismo contemporáneo y cómo los educadores pueden identificar el antisemitismo contemporáneo. Los recursos ofrecidos por el Museo de la Tolerancia incluían símbolos y lenguaje antisemita, una tarjeta de acción del programa Combat Hate del museo y planes de lecciones de muestra.

La iniciativa Educación para poner fin al odio tiene estos componentes: becas para educadores, que se han otorgado a escuelas y distritos de todo el estado y se utilizarán para apoyar la mejora y el desarrollo del plan de estudios, así como para abordar problemas sistémicos en las políticas y procedimientos; esta serie de aulas virtuales.

También se realizará una mesa redonda con líderes, organizaciones de justicia social, educadores y legisladores, para intercambiar ideas adicionales sobre las formas en que las escuelas pueden influir en el cambio necesario para garantizar un entorno de aprendizaje física y emocionalmente seguro que sea inclusivo para todos los estudiantes.

RAICES DEL ANTISEMITISMO

Es preciso saber que el racismo antijudío (el antisemitismo) es muy antiguo. Ni Hitler ni los alemanes lo inventaron. El odio contra los judíos tiene orígenes religiosos. Al comienzo solo era un asunto religioso. Los cristianos no admitían que los judíos rechazasen creer que Jesús era el “hijo de Dios”, el Mesías. Cuando el cristianismo se convirtió en la religión mayoritaria de Europa, los judíos fueron perseguidos regularmente. Hubo periodos de calma en que se los toleró, y periodos de persecución como durante las Cruzadas, en la Edad Media. En 1.096, los judíos de Spira, Worms, Maguncia y Colonia, en Alemania, fueron masacrados a comienzos de la Cruzada. Otro ejemplo: El rey Felipe el Hermoso expulsó a los judíos de Francia en julio de 1.336, sin olvidar confiscar sus bienes.

Los judíos fueron acusados entonces de crímenes contra los cristianos: por ejemplo, se contaba que los judíos, el día de Pascua, debían raptar y sacrificar un bebé cristiano. Se decía también que los judíos envenenaban los pozos y, en caso de epidemia, se decía que era culpa suya. Se les ha atribuido un papel de “chivos expiatorios” o de “cabeza de turco”: cuando algo marchaba mal, se acusaba a los judíos por ser diferentes del resto de la población.

Más tarde, en el siglo XIX, desde que los judíos fueron equiparados al resto de los ciudadanos (desde 1.791 en Francia), ciertos sectores católicos y de la derecha reprocharon a los judíos su excesiva fidelidad a la República. Varios periódicos antisemitas vieron la luz en esta época, en particular los publicados por Drumont.

Hitler retomó el antiguo antisemitismo y le añadió oscuras teorías autodenominadas “científicas” que probaban la superioridad de la autotitulada “raza aria” (y con ella, de todos los alemanes) sobre la “raza judía”. Para ello se apoyaba en las teorías, bastante confusas, enunciadas en particular por el francés Gobineau, en el siglo XIX. Hitler entró en contacto con el antisemitismo existente en Viena cuando era joven: Hitler, sin oficio, sin alojamiento, vagabundo, deberá en aquellos tiempos refugiarse en un asilo para transeúntes. Es en esta época cuando entrará en contacto con periódicos antisemitas. Todo su odio se proyectará desde entonces contra los judíos. En “Mein Kampf” (“Mi lucha”), Hitler compara continuamente a los judíos con “parásitos” de los que hay que desembarazarse. Afirma que hay una “sangre alemana” y una “sangre judía” (lo que científicamente es absurdo) y que es necesario purificar a Alemania del judaísmo.

El programa del Partido Nazi propugnaba retirar todos sus derechos a los judíos. (Wikipedia)