Explosiva alza de COVID-19 puede colapsar el sistema de salud, alerta el gobernador Newsom

November 30, 2020 - por

Explosiva alza de COVID-19 puede colapsar el sistema de salud, alerta el gobernador Newsom

SAN FRANCISCO

El fantasma de un nuevo toque de queda similar al que mantuvo confinados en casa a 40 millones de californianos en marzo pasado volvió a aparecer este lunes, luego de que el gobernador Gavin Newsom advirtiera que el estado atraviesa por un explosivo aumento de casos de coronavirus que puede colapsar el sistema de salud.

Durante su rueda de prensa para anunciar el avance de la lucha contra la pandemia, Newsom dijo que el número de pacientes hospitalizados por covid-19 en California aumentó en 89% en las últimas dos semanas, por lo que, de continuar la tendencia, la capacidad de las camas de cuidados intensivos en los centros médicos del estado se vería rebasada para la víspera de Navidad.

“Si esta tendencia continúa vamos a tener que tomar acciones mucho más dramáticas y drásticas”, alertó el gobernador, quien además dijo que su administración contempla la posible imposición de un nuevo toque de queda como el que paralizó la actividad económica en California durante el inicio de la crisis del coronavirus.

Newsom señaló que su gobierno trabaja con los funcionarios de salud locales en los condados que se encuentran en la fase morada, que actualmente son 51 de los 58 en todo el estado, incluyendo la mayor parte del Área de la Bahía, para determinar las posibles restricciones adicionales para negocios y actividades con el objetivo de frenar la propagación del virus.

El anuncio de un nuevo toque de queda podría llegar tan pronto como este martes, aunque el gobernador no especificó si se trataría de una ampliación de horario del actual toque de queda nocturno o si se incluirían nuevas prohibiciones. En el condado de Santa Clara, por ejemplo, a partir de este lunes se les pidió a todos los residentes que viajen más de 150 millas someterse a una cuarentena de 14 días, además de que restringieron a 10% el número de clientes que pueden entrar a los comercios.

En el Área de la Bahía, los condados que se verían afectados por el nuevo mandato son Alameda, Napa, Contra Costa, San Francisco, San Mateo, Santa Clara, Solano y Sonoma, todos en la fase morada de la escala de reapertura estatal. Si las cifras de contagios no disminuyen de manera rápida, Marin sería el único condado exento de la medida.

Qué restricciones adicionales pueden implementar

De manera similar a la orden de confinamiento impuesta en marzo, el toque de queda nocturno vigente en los condados con propagación generalizada del virus tiene la finalidad de limitar el movimiento y las reuniones entre distintos núcleos familiares en California, pero no impide salir de casa para realizar actividades esenciales o que no ponen en riesgo de contagio a la comunidad.

El mandato, por ejemplo, no prohíbe que los restaurantes sigan operando después de las 10 pm para vender comida para llevar, tampoco salir de casa para ir al supermercado, a la farmacia o para obtener servicios o suministros necesarios que les permitan a las familias permanecer confinadas por largos periodos de tiempo.

En consecuencia, entre las actividades esenciales que sí se permiten están cargar gasolina, ir al cajero automático o acudir al doctor. Siempre que se pueda mantener una distancia de seis pies y se limiten los grupos al núcleo familiar, los residentes también pueden salir a pasear a sus perros de noche, caminar, ejercitarse o correr al aire libre.

Lo principal, enfatizan las autoridades de salud, es no mezclarse con otras personas con las que no se comparte domicilio.

El cierre total de negocios no esenciales, como ocurrió al inicio de la pandemia de coronavirus, parece una apuesta complicada para las autoridades estatales debido a su impacto económico, pero existe la posibilidad de hacerlos operar nuevamente bajo el esquema de ‘curbside pick-up’, es decir, solo para entregar mercancía o productos ordenados previamente por teléfono o comprados por internet.

Para limitar la presencia de personas en espacios cerrados, los permisos para que las tiendas minoristas pudieran operar al aire libre fue otra de las opciones que incluyó el toque de queda original, aunque en esta ocasión enfrentaría el reto de la temporada de lluvias y las bajas temperaturas. En consecuencia, limitar aún más el número de personas que pueden entrar a los negocios podría ser otra de las opciones que contemple el gobierno estatal, tal y como se hará a partir de esta semana en el condado de Santa Clara.