Los Angeles Times pide perdón a generaciones de migrantes

September 29, 2020 - por

Los Angeles Times pide perdón a generaciones de migrantes

Grabado de D. Gumzar.

El escritor y periodista alemán, Kurt Tucholsky, cuya obra fue prohibida durante la Alemania nazi, solía decir que “el periodismo es el tejido de mentiras más complejo que jamás se haya inventado”.

Se refería, por supuesto, al hecho de que el periodismo se había convertido en un continuo escenario de lucha política. De falsedades, de verdades a medias o de imposturas cínicas que, en su tiempo, estuvieron al servicio de racistas, fascistas y genocidas.

El desencanto de Tucholsky, quien se suicidó en 1935, estaba justificado por el trágico divorcio de la prensa alemana con la realidad.

Para que los altos mandos del régimen nazista impusieran su propia versión de un mundo abocado a la guerra, a la expansión territorial y a la limpieza étnica.

Traigo a cuento el amargo desencanto de Tucholsky con la prensa de la Alemania nazi, con el sorprendente “Mea Culpa” que ha lanzado estos días Los Angeles Times, el tercer diario metropolitano en importancia en Estados Unidos después de The New York Times y The Washington Post.

En un inédito acto de contrición, el más leído periódico de la costa oeste ha reconocido que “durante sus primeros 80 años de vida –fue fundado en 1881–, Los Angeles Times fue una institución profundamente arraigada en la supremacía blanca”

“Los periódicos se describen como un primer borrador de la historia. Pero, en verdad, el primer borrador escrito por este periódico, y los de todo el país, ha sido lamentablemente incompleto”, aseguró en su página editorial convertida en una confesión de parte que busca despejar “las sombras de un pasado que se ciernen sobre nuestra institución”.

“Una organización no debe definirse por sus fallas, pero debe reconocerlas si quiere esperar un futuro mejor”, aseguró el diario para tratar de reconciliarse con sus lectores de California y más allá.

¿A qué obedece este milagroso alto en el camino de Los Angeles Times, para confesar el arrepentimiento de una culpa cometida contra las minorías hispana, negra y asiática?

Fundamentalmente al paso del tiempo, y con él, a la recomposición de fuerzas demográficas que han tardado demasiado tiempo en reconocer.

Hasta que los brotes de rabia y protesta, que ha traído consigo el movimiento de “Black Lives Matter” (Las vidas negras o morenas también importan), han sacudido los cimientos de un periodismo que siempre prefirió mirrar hacia otro lado, mientras miles de mexicanos, afroestadounidenses o asiáticos eran arrestados, deportados, encarcelados o confinados en un campo de concentración.

A manera de ejemplo, Los Angeles Times cita los aciagos hechos de 1943, cuando “marineros con licencia del servicio en tiempos de guerra arrasaron sin ley en el centro de Los Ángeles, atacando a jóvenes mexicoamericanos vestidos con los llamados trajes zoot”.

Eran los llamados “Pachucos” que vestían abrigos largos y pantalones anchos sujetos a los tobillos.

“Los Angeles Times ignoró en gran medida el contexto — la agitación social y económica provocada por la movilización en tiempos de guerra y el tropo racista de la mujer blanca amenazada — y culpó a las víctimas en lugar de a sus agresores.

“Cuando la Primera Dama Eleanor Roosevelt sugirió que los disturbios podrían haber surgido por la discriminación racial hacia los mexicano-estadounidenses, Los Angeles Times negó con vehemencia que fuera posible, afirmando en su editorial: “Nos gustan los mexicanos y creemos que les agradamos”.

Otro episodio que cita Los Angeles Times, en su largo acto de contrición, es la suerte que corrieron miles de “espaldas mojadas” después de que terminó la guerra en Europa.

“Los Angeles  Times se convirtió en un portavoz acrítico de Washington al cubrir la Operación Espalda Mojada de la administración Eisenhower, que utilizó tácticas de estilo militar para deportar a los migrantes mexicanos, algunos de ellos ciudadanos estadounidenses, que habían sido invitados al norte para realizar labores agrícolas durante el guerra”.

Por cierto, la deportación de miles de migrantes mexicanos, algunos de ellos con ciudadanía,  nunca ha merecido un acto de disculpa oficial por parte del gobierno estatal o el federal.

“No hay que olvidar tampoco lo que pasó hace 25 años, el 16 de octubre de 1994, cuando estalló un movimiento muy racista propiciado por el gobernador de California, Pete Wilson, para imponer la proposición 187 que criminalizaba a la comunidad mexicana indocumentada, negándoles atención médica, educación o salud”, aseguró a La Jornada Juan José Gutiérrez, histórico líder del movimiento migrante en el sur de California.

“En ese entonces –recordó Gutiérrez–, se dio una contra manifestación de organizaciones migrantes.

“Y Los Angeles Times decidió respaldar a los republicanos. Pero el periódico, al ver el repudio de la comunidad, la atacó  porque ondeó banderas mexicanas. Transformaron un legítimo acto de protesta e indignación, en una amenaza contra la identidad y la seguridad nacional.

“Señaló su preocupación por el crecimiento demográfico de la comunidad mexicana. Fue una época muy similar a la que hoy vivimos con el movimiento de The Black Lives Matter, pero en clave hispana, que obligó a las autoridades estatales a desplegar a la Guardia Nacional.

“Los Angeles Times estuvo durante mucho tiempo al servicio de la derecha y los supremacistas”, señaló.

Un factor adicional, para entender este insólito acto de arrepentimiento, es la reciente adquisición de Los Angeles Times por parte del doctor Patrick Soon-Shiong, un multimillonario de origen coreano que nació en Sudáfrica, y que desde que asumió las riendas del periódico ha tratado de contemporizar con la causa migrante.

Y no sólo por su propio historial, sino por la composición demográfica de un Estado donde el 50% de los habitantes son de origen hispano.

Muchos de ellos de origen mexicano que nunca han visto con buenos ojos la línea editorial de Los Angeles Times.

“Por ello mismo, es importantísimo que uno de los tres diarios más importantes del país haya lanzado este mea culpa en el caso de los mexicanos porque, de todas las comunidades del sur de California, es a la que más se discriminó y con la que más ideológicamente se ensañó en el pasado”, concluyó Gutiérrez.