Mensaje íntegro del Superintendente del distrito escolar angelino, Austin Beutner, sobre reapertura de las escuelas y la propuesta del gobernador Newsom

January 11, 2021 - por

Mensaje íntegro del Superintendente del distrito escolar angelino, Austin Beutner, sobre reapertura de las escuelas y la propuesta del gobernador Newsom

Superintendente Austin Beutner.

Por considerarse de interés público, a continuación se publica el mensaje íntegro del Superintendente Austin Beutner:

Buenos días. Soy Austin Beutner, Superintendente del Distrito Unificado de Los Ángeles.

A medida que volvemos de las vacaciones de invierno y los educadores se preparan para que las clases reanuden mañana, quiero desearles a todos un feliz y saludable año nuevo.

Hoy hablaremos sobre los niveles trágicamente altos de COVID-19 en las comunidades

de Los Ángeles, cómo afecta esto la reapertura de los salones de clase, y lo que necesita hacer el gobierno estatal y local para proteger la salud y la seguridad de

nuestra comunidad escolar. También escucharemos a los estudiantes sobre el tema del regreso a las escuelas.

Pero en primer lugar quiero comentar brevemente sobre los impactantes acontecimientos de la semana pasada en la capital de nuestra nación. La violencia y la agitación han añadido otro nivel de estrés e incertidumbre a las vidas de los estudiantes y las familias a las que prestamos servicios, y las de los empleados de nuestras escuelas que han estado trabajando incansablemente para ayudar a los estudiantes a seguir aprendiendo y proporcionan una red de seguridad a las familias.

Si bien el Distrito Unificado de Los Ángeles apoya el derecho de las personas a ejercer la libertad de expresión y a participar en protestas pacíficas, eso no es lo que sucedió la semana pasada – no toleramos la violencia ni el odio en ninguna forma y los involucrados y responsables tendrán que rendir cuentas.

La historia nos enseña que para muchos individuos el carácter es el destino. Conforme trabajamos juntos para corregir errores pasados y construir una sociedad mejor, más inclusiva, nosotros como educadores compartimos una tarea especial porque las palabras que compartimos y los hechos que ejemplificamos ayudarán a formar el carácter de los estudiantes.

Proporcionaremos recursos de instrucción y apoyo socioemocional social a los estudiantes y a todos en las escuelas para ayudarles a procesar estos atroces sucesos.

Desde que comenzó esta crisis, hemos hecho todo lo posible para proporcionar una red de seguridad a las familias a las que atendemos. Nuestro esfuerzo de ayuda alimentaria ha proporcionado alrededor de 95 millones de comidas a estudiantes y familias con necesidad. Muchos colaboradores también han aportado más de 32 millones de dólares y han proporcionado más de 18 millones de útiles y regalos especiales muy necesarios. Y las donaciones continúan.

La fundación Harbor Freight Tools recientemente donó $200,000 para ayudarnos a seguir abordando la inseguridad alimentaria en las comunidades a las que prestamos servicios, y estamos agradecidos por su apoyo.

SNAP se ha sumado a nuestros esfuerzos y está utilizando las cocinas en sus comedores de empleados para preparar almuerzos para llevar en apoyo a nuestros esfuerzos de ayuda.

Y quiero reconocer el continuo apoyo de nuestros amigos en See’s Candies. Desde que comenzó esta crisis han proporcionado más de 300,000 libras de dulces, con un valor de casi 8 millones de dólares. La compañía está celebrando su centenario este año y estoy agradecido por su continuo apoyo a la comunidad. Es bueno ver a la

generación del 21, y con eso quiero decir la generación del 1921, todavía activos en las escuelas.

Para unirse a nuestros esfuerzos de apoyo a nuestros estudiantes y familias, envíen un mensaje de texto con la palabra NEED al 76278 o visiten StudentsMostInNeed.org.

Las tasas de COVID en el área de Los Ángeles están en niveles peligrosamente altos y están empeorando. Los Ángeles se ha convertido en el epicentro de la pandemia en nuestro país, ahora con 1 de cada 5 residentes dando positivo por el virus. Los hospitales están abrumados, instalando a pacientes en las cafeterías y estacionamientos. Los servicios de ambulancia y los trabajadores de emergencia ya no pueden responder a todas las llamadas de ayuda. Me gustaría poder proporcionar noticias más alentadoras, pero todo lo que puedo hacer es pedirles que se mantengan seguros mientras las autoridades sanitarias estatales y locales tratan de controlar esta situación.

Algo tiene que cambiar. Los líderes locales necesitan aprender qué se está haciendoen todo el país y alrededor del mundo donde otras ciudad es no están experimentando Los mismos niveles del virus que tenemos aquí en Los Ángeles.

No basta con que las autoridades estatales y locales solo proporcionen actualizaciones diarias de lo terrible que esto es, es hora de que se tomen medidas adicionales para proteger la salud y la seguridad de todos en las comunidades a las que servimos. Es hora de ponerse manos a la obra en todos los niveles de gobierno.

Este nivel trágicamente alto del virus está teniendo un impacto directo en la capacidad del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles para reabrir los salones de clase. No es seguro ni apropiado cuando los niveles de COVID son mucho más altos que las pautas actuales del estado para incluso considerar la reapertura de los salones escolares.

Para ayudar a aquellos en nuestras comunidades a estar seguros, continuaremos proporcionando pruebas de COVID gratuitas para las familias de nuestros estudiantes y empleados. Por favor visiten lausd.net para hacer una cita para que su familia se haga la prueba. Es gratis, rápida, segura y no duele. Todos los centros de pruebas están abiertos de lunes a viernes de 7:30 a.m. a 4:30 p.m. y muchos ofrecen servicios vespertinos y los sábados.

El 30 de diciembre, el gobernador Newsom anunció un plan para apoyar la reapertura de los salones de clases en las escuelas. Desafortunadamente, no cubre todo lo que se necesita para ayudar a nuestras escuelas.

En respuesta al plan propuesto por el Gobernador “Escuelas seguras para todos”, les pedí a los superintendentes de 6 distritos escolares de grande escala en California – quienes junto con el Distrito Unificado de Los Ángeles dan servicio a cerca de una

cuarta parte de los estudiantes del estado – que se unan a mis esfuerzos para analizar plan, a fin de compartir nuestras sugerencias sobre cómo puede mejorar. Si bien el plan “Escuelas seguras para todos” reconoce la importancia de reabrir las escuelas públicas, no proporciona la ayuda que nuestras escuelas necesitarán para reabrir los salones de clase.

El plan del Gobernador no aborda el impacto desproporcionado que el virus está teniendo en las comunidades de color y de bajos ingresos. Deja la definición de un “ambiente escolar seguro” y el “estándar para reabrir las aulas” al criterio individual de 1,037 distritos escolares a lo largo del estado, creando un mosaico de normas de seguridad ante a una crisis de salud en todo el estado. Y revierte un compromiso estatal de financiamiento escolar basado en la equidad.

En respuesta al plan, Los Angeles Times expresó en un artículo editorial: “Es totalmente posible que las escuelas de bajos ingresos tengan que lidiar con lo peor en todos los casos –ningún fondo adicional, niños aún varados aprendiendo en casa– mientras que los que se encuentran en áreas más prósperas están en pleno

funcionamiento con $450 adicionales por estudiante para iniciar.”

El Distrito Unificado de Los Ángeles y nuestros socios laborales están listos para reanudar la instrucción presencial tan pronto como sea seguro y apropiado hacerlo, pero no podemos hacerlo solos. Los últimos 10 meses han sido una lucha bien documentada para millones de alumnos de California y sus familias. El plan “Escuelas seguras para todos” es un comienzo hacia la recuperación, pero el estado debe reconocer las necesidades en nuestras escuelas y tomar las siguientes medidas necesarias para que todos los niños de California reciban la educación que merecen:

  • Un esfuerzo inmediato y conjunto de salud pública para reducir la propagación del virus en comunidades de bajos ingresos.
  • Un estándar estatal claro para los problemas de salud relacionados con el COVID en las escuelas, con un requisito para que la instrucción en el salón de clases comience cuando se cumpla el estándar.
  • Los fondos de salud pública, no fondos educativos K-12 de la Propuesta 98, deberán usarse para las pruebas de COVID y las vacunas.
  • Los servicios de salud en la escuela deberán integrarse con las pruebas de COVID y los planes de vacunación.
  • Los planes de recuperación de la pérdida de aprendizaje, incluyendo el financiamiento para la escuela de verano, deben establecerse de inmediato.
  • Los planes de reapertura deben incluir fondos específicos para estudiantes de educación especial.
  • Es preciso publicar un calendario y plan de vacunación del personal escolar, a más tardar el 1 de febrero.
  • El estado también necesita comenzar a publicar información detallada sobre el estado de la escuela y el distrito para cumplir con los estándares de salud de COVID, la impartición de instrucción presencial y casos del virus en las escuelas, a más tardar el 1 de febrero.

Creemos que estas medidas adicionales garantizarán que el plan de “Escuelas seguras para todos” haga honor a su nombre. Nada es más importante que asegurarse de que los estudiantes reciban la mejor educación posible y para muchos, eso sucede en un salón de clases escolar.

Todos nosotros en la comunidad escolar – los educadores y los estudiantes y familias a las que se atiende- han aprendido mucho en los últimos 10 meses. Es vital que apliquemos los aprendizajes para ayudar a los estudiantes y también es vital que el Gobernador y la Legislatura Estatal compartan lo que hemos aprendido para que puedan cambiar el presupuesto y las políticas del estado a fin de proporcionar lo que las escuelas necesitan para abrir lo antes posible y de la manera más segura posible.

Permítanme enumerar los elementos esenciales de lo que se necesita.

Empecemos con lo más básico – las escuelas en el Distrito Unificado de Los Ángeles están listas para reabrir los salones de clase si se toman las medidas apropiadas a nivel estatal.

Desde marzo, nuestras escuelas han alimentado a quienes lo necesitan, han proporcionado la tecnología necesaria para que los estudiantes participen en la instrucción en línea, han capacitado a educadores, han limpiado y reconfigurado las instalaciones escolares y han adoptado nuevas prácticas de salud para reducir el

riesgo del virus en las escuelas.

En el Distrito Unificado de Los Ángeles estamos proporcionando pruebas de COVID en las escuelas y hemos puesto en marcha el apoyo logístico y los sistemas de datos necesarios para proporcionar vacunas al personal escolar y finalmente a todos en la comunidad escolar.

Mucho de esto ha sido bajo nuestra propia iniciativa y anticipando cualquier directriz, financiación o apoyo del estado.

El Distrito Unificado de Los Ángeles ha preparado planes de reapertura que abordanprotocolos de salud y seguridad, programas de instrucción y otros temas, incluyendo cuidado de niños. Estos planes se han compartido con todos ustedes anteriormente y están disponibles en línea y en las escuelas. Nuestras escuelas están listas para proporcionar instrucción presencial una vez que se cumplan las normas de salud y el estado determine que las escuelas deben abrirse.

Es justo decir que el Distrito Unificado de Los Ángeles ha liderado a la nación en nuestra respuesta a la crisis y seguiremos haciéndolo.

El virus está teniendo un impacto desproporcionado en las comunidades de bajos recursos y de color, y se requiere la acción inmediata para hacer frente a esto.

Hay una mayor incidencia de COVID en las comunidades de bajos recursos a las que prestamos servicios. Las personas de comunidades afroamericanas y latinas tienen el doble o triple de probabilidades, respectivamente, que las de comunidades blancas, de hospitalizaciones por COVID. Las familias que atendemos son más propensas a incluir trabajadores esenciales o personas para quienes el trabajo es esencial a fin de mantener una vivienda o proporcionar alimentos para su familia. No tienen la opción de trabajar desde casa. Una encuesta a familias en el Distrito Unificado de Los Ángeles, donde más del 80% de los estudiantes viven en la pobreza, mostró que en aproximadamente 75% de las familias alguien perdió su trabajo debido al virus.

El impacto desproporcionado del virus también se refleja en las escuelas. Las pruebas de COVID en las escuelas, realizadas en diciembre a niños del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles -sin síntomas ni exposición al virus- mostraron que casi uno de cada tres niños de las comunidades de más bajos recursos tenía el virus, en comparación con alrededor de 1 de cada 25 en áreas más prósperas.

Las posibles soluciones para reducir la propagación del virus se extienden más allá de la escuela, y posiblemente incluyan pruebas adicionales de COVID y medidas de salud en las comunidades más impactadas, mayores restricciones a comercios como los centros comerciales, apoyo laboral o de ingresos para familias de bajos recursos, y vacunas prioritarias para trabajadores esenciales y aquellas familias más afectadas por

el virus.

Si nada cambia, muchos estudiantes en comunidades de alta necesidad corren el riesgo de quedarse atrás.

Se deben proporcionar fondos adicionales a todas las escuelas, no solo a las de las zonas más prósperas que están menos afectadas por el COVID.

No hay posibilidad alguna de que las comunidades de bajos recursos a las que prestamos servicio cumplan con la fecha objetivo inicial del plan de “Escuelas seguras para todos” del 1 de febrero y muchos expertos dicen que incluso el 1 de marzo es  improbable, dadas las condiciones de salud actuales. Lamentablemente, las tasas locales de COVID parecen estar avanzando en la dirección equivocada en casi todas las categorías significativas: infecciones, hospitalizaciones y fallecimientos.

La fecha límite del 1 de febrero no refleja la realidad del COVID en las comunidades a las que atendemos. Es necesario proporcionar dólares a todas las escuelas para apoyar la apertura a la instrucción presencial, no solo a las comunidades más prósperas que ya cumplen con los estándares de salud debido a los niveles más bajos

de COVID.

Los dólares prometidos por el Gobernador deben estar disponibles para nuestras escuelas en Los Ángeles. Un modelo de financiamiento que apoya solamente a escuelas en comunidades menos impactadas por el virus contradice a los esfuerzos duraderos de California de brindar más apoyo a estudiantes de familias de bajos

recursos.

La financiación adicional que se destina únicamente a distritos escolares en comunidades con niveles bajos de COVID reforzará el impacto desproporcionado del virus. Las comunidades prósperas donde los miembros de la familia pueden trabajar desde casa verán que las escuelas se abrirán con más fondos. Las comunidades de

bajos recursos que hacen frente en mayor medida al virus verán que las escuelas permanecerán cerradas y con menos fondos.

Estándares estatales claros para los problemas de salud relacionados con el COVID en las escuelas, junto con un requisito para que la instrucción en el salón de clases comience cuando se cumplan los estándares.

California necesita un estándar claro y consistente para los factores de salud relacionados con el COVID en las escuelas. Las escuelas deben ser prioritarias y se necesitan normas claras para asegurarse de que cada estudiante tenga la oportunidad de recibir instrucción presencial si eso es lo que su familia elige.

California ha estado durante mucho tiempo entre los estados con las normas más altas en la nación para la educación pública. Estas normas lo regulan todo, desde el tamaño físico de un salón de clases de primaria hasta cuántas horas de instrucción deben proporcionarse cada año escolar, mientras que otras regulaciones estatales prohíben que los adolescentes visiten salones de bronceado en centros comerciales. Poco se deja al azar o al criterio local cuando se trata de los niños y las escuelas.

El COVID presenta un riesgo muy real para la salud y la seguridad de todos en la comunidad escolar. Esta crisis no es el momento de disminuir las normas de instrucción, salud y seguridad en las escuelas, o las protecciones para los empleados de las escuelas.

Los estándares estatales ante el COVID deben establecer prácticas consistentes y mínimamente necesarias para todas las escuelas y todas las comunidades – en lugar de la amalgama que actualmente existe. El riesgo del virus es el mismo en todos los salones de clase del estado y las normas de seguridad deben ser las mismas.

Nada destaca más la naturaleza confusa de la pauta estatal sobre la reapertura que el hecho de que el nuevo plan propone elevar el umbral de reapertura a 28 casos por cada 100,000 – un aumento significativo del nivel actual de 7 casos.

Durante muchos meses, las directrices de California han indicado que las escuelas pueden considerar la reapertura si el recuento de casos ajustado es igual o inferior a 7 por cada 100,000 habitantes, conocido como nivel violeta. Sin embargo, la mayoría de las partes interesadas en la comunidad escolar no pueden conciliar esa cifra con los conteos de casos reales publicados diariamente por las autoridades locales de salud, ya que los detalles sobre los factores de ajuste del estado no se publican.

El plan “Escuelas seguras para todos” propone un estándar nuevo y diferente. Es importante que todos entendamos cómo se determinó la cifra de 28 por cada 100,000 casos ajustados, y qué conocimientos científicos proporcionan las bases para esto. Los estudiantes, familias y personal necesitan pautas claras, consistentes y comprensibles para mantener la confianza en el nivel de seguridad en las escuelas.

Aunque todos reconocemos la necesidad de que nuestros estudiantes más jóvenes regresen a las aulas lo antes posible, es importante que la lógica detrás de este nuevo estándar se comparta en detalle para que todos los interesados puedan tener confianza en la solidez del enfoque.

Una vez que se cumplan las normas estatales de COVID para la seguridad, se debería requerir que las escuelas abran para la instrucción presencial. Ninguna parte interesada local – ya sea un superintendente, junta escolar, socio laboral u organización comunitaria – debe tener un veto efectivo en torno a la reapertura de las

aulas.

Los fondos de salud pública deben usarse para las pruebas de COVID y las vacunas, mientras que los fondos de la Propuesta 98 deben usarse para la instrucción conforme dispone la ley.

Las necesidades de salud de la comunidad deben abordarse con fondos de salud pública, no con el dinero que los votantes destinaron a la educación de K-12. El plan “Escuelas seguras para todos” propone usar los dólares de la Propuesta 98 para  las pruebas de COVID y otros costos relacionados con la salud. La Propuesta 98

específicamente aparta fondos estatales para “mejoramiento de la instrucción y rendición de cuentas”, incluyendo reducir los tamaños de las clases; proporcionar útiles, equipo y otros servicios para asegurar que los estudiantes logren un progreso académico; proporcionar capacitación profesional al personal para mejorar y aumentar la calidad de la instrucción en el salón de clases; y pagar los salarios y beneficios de los maestros.

Cada dólar de los fondos de la Propuesta 98 invertido en costos de salud pública es un dólar que no estará disponible para invertirse en los estudiantes en un salón de clase.

Los servicios de salud en las escuelas pueden ser parte de la solución y deben integrarse con los planes de vacunación y las pruebas estatales y locales de COVID.

Los servicios de salud en las escuelas pueden ser parte de la solución, pero las escuelas deben estar completamente integradas en los planes de vacunación y pruebas de COVID. Si bien las agencias de salud pública tienen la responsabilidad principal, el Distrito Unificado de Los Ángeles ya está realizando pruebas de COVID y rastreo de contactos. En lugar de obligar a las escuelas a utilizar sólo un programa de pruebas administrado por el estado, que aún no está en marcha, los líderes estatales deben reconocer la iniciativa del Distrito Unificado de Los Ángeles y reembolsar a nuestras escuelas por el programa de pruebas que ya está funcionando de manera rentable y efectiva.

Y el Distrito Unificado de Los Ángeles puede usar esta misma experiencia operacional y sistema de datos para aplicar vacunas al personal escolar -que podría estar entre los primeros grupos para recibir la vacuna- y posteriormente a las familias a las que atendemos, y finalmente a los estudiantes cuando se demuestre que las vacunas son seguras para los niños.

Se anticipa el enorme desafío operacional de proporcionar la vacuna a los empleados esenciales de nuestras escuelas – maestros, bibliotecarios, conductores de autobuses, conserjes y todos los que estén involucrados en la educación pública. El mejor lugar para proporcionar la vacuna es en el lugar en el que las familias confían y donde los estudiantes, el personal y sus familias están la mayoría de los días – su escuela pública

local.

Los fondos estatales deben proporcionarse directamente a los distritos escolares para cubrir estos costos – de la misma manera y al mismo ritmo que otras agencias y proveedores municipales. Las ciudades y los condados están utilizando dólares de salud pública para proporcionar pruebas de COVID, por lo que estos mismos dólares deben estar disponibles para las escuelas que también están proporcionando pruebas de COVID. CVS y Walgreens están recibiendo fondos para administrar las vacunas contra el COVID a personas mayores. Los distritos escolares que pueden administrar vacunas al personal escolar y a la comunidad escolar deben recibir la misma cantidad que las cadenas de farmacias privadas, a fin de compensar sus costos.

Los planes de recuperación por la pérdida de aprendizaje, incluyendo fondos para la escuela de verano, deben establecerse de inmediato.

Ahora es el momento de adoptar medidas y políticas presupuestarias para atender las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. Si bien cada escuela local tendrá que abordar las necesidades únicas de los estudiantes y comunidades a las que atienden,

hay algunas necesidades comunes en todas las escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles. Además de prepararse para que vuelvan de manera segura los estudiantes a sus salones de clases, todas las escuelas y todos los estudiantes necesitarán tiempo adicional en la escuela para recuperar oportunidades de aprendizaje perdidas y lidiar con la ansiedad y el trauma que la pandemia ha traído a sus hogares y a nuestras comunidades.

El Distrito Unificado de Los Ángeles ya está planeando cómo proporcionar estos servicios incluyendo tutoría ampliada, así como clases presenciales de enriquecimiento y académicas este verano, y apoyo a la salud mental y conductual. Si bien todos los estudiantes pueden beneficiarse de estas oportunidades, son esenciales para los estudiantes que han sido desproporcionadamente afectados por la pandemia,

incluyendo a los aprendices de inglés, estudiantes con diferencias de aprendizaje y discapacidades, y menores sin hogar y en adopción temporal.

Los maestros necesitarán capacitación profesional adicional que se centre en la intervención y la recuperación de créditos académicos.

Esta necesidad de tiempo de instrucción adicional y apoyo en las escuelas será continua, y los fondos estatales y las políticas para implementarlo necesitan establecerse inmediatamente.

Los planes de reapertura deben incluir fondos específicos para estudiantes de educación especial.

Los planes de reapertura escolar deben atender las necesidades de nuestros estudiantes más vulnerables. Si bien el plan de “Escuelas seguras para todos” propone asignar fondos suplementarios a las escuelas que atienden a estudiantes de bajos recursos, aprendices de inglés y menores en adopción temporal, no reconoce ni

proporciona fondos para las necesidades extraordinarias de los estudiantes con diferencias de aprendizaje y discapacidades. Estos estudiantes reciben servicios en mayores proporciones por parte de distritos escolares urbanos de grande escala. El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles brinda servicios a casi el 50% de todos los estudiantes en el Condado de Los Ángeles que tienen discapacidades de moderadas a severas, a pesar de que atiende a solo una tercera parte de los estudiantes en el condado. Es decir, la porción de estudiantes con discapacidades significativas que el Distrito Unificado de Los Ángeles atiende es casi el doble que la de un distrito escolar promedio en el estado.

Los estudiantes con necesidades especiales y sus familias han estado entre los más afectados por el cierre de las instalaciones escolares y los costos para dar servicio a los estudiantes con discapacidades son mayores. Cualquier plan de reapertura debe tener esto en cuenta.

El estado también necesita comenzar a publicar información detallada sobre el estado de la escuela para cumplir con los estándares de salud ante el COVID, la impartición de instrucción presencial, y la presencia del virus en las escuelas.

Hemos tratado de proporcionar la información más precisa a todos en nuestra comunidad escolar para ayudarles a tomar decisiones informadas sobre el riesgo en un entorno escolar.

El Estado necesita comenzar a publicar información escolar y distrital sobre los estándares de salud en las escuelas, el nivel de instrucción presencial y los casos de COVID en las escuelas antes del 1 de febrero. Los casos anecdóticos, la información incompleta y las pautas que cambian no ofrecen el panorama completo que las escuelas necesitan y las familias merecen.

La reapertura de escuelas y salones de clase no es sencilla pero progresivamente hemos tomado las medidas para mantener informadas a las familias a las que atendemos y a quienes trabajan en las escuelas. Los directores realizan reuniones semanales con su comunidad escolar. Los líderes escolares publican boletines quincenales en cada una de las 42 comunidades del distrito y organizan foros comunitarios mensuales. Hemos publicado y compartido guías para familias, empleados y líderes escolares, y hemos encuestado a familias y empleados.

Y cada semana he intentado compartir mi perspectiva sobre los desafíos que enfrentamos, lo que estamos tratando de hacer para ayudar a los estudiantes a seguir aprendiendo, así como el trabajo que estamos realizando para proporcionar una red de seguridad a las familias que atendemos.

Pero no podemos hacer esto solos. Necesitamos el apoyo de los gobiernos estatal y local y de los funcionarios electos que comparten la responsabilidad de asegurar que nuestros estudiantes reciban la mejor educación posible.

Los últimos 10 meses han sido una lucha bien documentada. Los líderes electos a nivel estatal y local necesitan sumarse a nosotros para discutir lo que hemos aprendido de las escuelas, lo que se puede mejorar y cómo podemos asegurarnos de que los próximos 10 meses sean mejores para los estudiantes y las familias -a diferencia de los últimos 10 meses.

Al final del semestre pasado, tuve la oportunidad de visitar una clase de liderazgo en la escuela Sun Valley Magnet, y hablamos sobre los planes de reapertura de las escuelas con los estudiantes. Ellos quieren regresar a la escuela de la manera más segura posible, lo antes posible. Dediquemos unos instantes a escucharlos expresarse con sus propias palabras. Tenemos que hacer bien las cosas porque los niños cuentan con nosotros.

Gracias por su continua paciencia y apoyo.