Oficial del Sheriff cobró hasta $250,000 por escoltar cargamentos de droga en California, según fiscales

August 15, 2018 - por

Oficial del Sheriff cobró hasta $250,000 por escoltar cargamentos de droga en California, según fiscales

Ex alguacil angelino Kenneth Collins.

Un agente corrupto del Sheriff admitió que protegía envíos de narcóticos, tenía “una conexión” que le podía suministrar hasta 2,000 libras de marihuana al mes, hacía trabajos sucios a cambio de dinero y una vez confiscó 160,000 dólares en efectivo sin notificarlo a su departamento.

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LOS ÁNGELES, California

Ante una corte federal en Los Ángeles, Kenneth Collins, un agente del Sheriff en este condado, se declaró culpable de ser parte de una banda que escoltaba cargamentos de droga cobrando hasta 250,000 dólares. Ahora enfrenta una condena mínima de 10 años de prisión que podría llegar a la cadena perpetua, informó la Fiscalía federal.

Collins, de 50 años, fue detenido a mediados de enero en Pasadena, como parte de un operativo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI). El oficial del Sheriff y dos cómplices llegaron a un sitio no especificado para proporcionar “seguridad” al transporte de casi 45 libras de cocaína y más de 13 libras de metanfetamina. Según la acusación, dicha mercancía se dirigía a Las Vegas, Nevada.

Los otros acusados son David Easter, de 52 años y habitante de Los Ángeles; y Grant Valencia, de 34 y vecino de Pomona. El inicio de sus juicios se ha programado para el 23 de octubre.

En su declaración de culpabilidad presentada en el tribunal federal, Collins, quien dejó las filas del Sheriff en febrero pasado, aceptó que él y su equipo acordaron proporcionar protección al cargamento de narcóticos que iba a Las Vegas, tomando distintas medidas para evitar que la Policía lo interceptara.

Un agente encubierto del FBI que se hizo pasar por el familiar de un inversionista millonario lo contrató en agosto de 2017 para cuidar la droga a cambio de un pago de 250,000 dólares. Al justificar su elevado cobro, Collins le habría dicho: “somos policías” y “todos nuestros cargamentos pasan”.

En el primer encuentro se habló de supuestamente financiar una casa para cultivar marihuana. Entonces, el sospechoso ofreció proporcionar seguridad al narco y afirmó tener tres “equipos” que ya habían vigilado operaciones similares en los condados de San Bernardino y Los Ángeles.

Durante una reunión grabada con el agente encubierto, Collins mostró su placa del Sheriff y se levantó la camisa para descubrir un arma de fuego y confirmar que era agente del orden, lo que hacía que sus servicios fueran más valiosos para una organización de tráfico de narcóticos.

Al final de esa reunión él recibió un pago “de buena fe” de 5,000 dólares por futuros servicios.

“Podemos impactarlo un poco”

El agente del Sheriff angelino también se ofreció a “arreglar problemas”, incluso agrediendo físicamente a personas, a cambio de dinero. Collins afirmó tener un equipo muy “profesional” compuesto por “policías” que portaban armas de fuego. También contó que él y sus cómplices “manejaron” una situación para un “cliente” en Boston incendiando un camión de lujo.

Dicha revelación puso en alerta al FBI y en septiembre el agente encubierto le dijo a Collins que estaba teniendo un “problema” con alguien en el norte de California. Tras esa charla, este le dio el domicilio y el número de licencia de conducir de aquella persona a cambio de 2,000 dólares. Además, dijo que el trabajo podía ir más allá: “definitivamente podemos impactarlo un poco”. Se refería a hacerle daño.

Las autoridades no han identificado aún a otros agentes involucrados en este caso, pero se ha mencionado que fueron compañeros de Collins en el Sheriff quienes lo delataron con el FBI. El Sheriff angelino señaló que colaboró ampliamente en esta investigación y aseguró que podría tratarse de un caso aislado.

En octubre de 2017, Collins vendió dos libras de marihuana al oficial encubierto por 6,000 dólares como una “prueba” de que podría comprarles mayores cantidades de marihuana en el futuro.

Un mes después, el acusado presuntamente proporcionó seguridad de lo que él y su grupo pensaron se trataba de un contrabando de seis kilos de metanfetamina, así como de marihuana y cigarrillos falsificados. Por un pago de 25,000 dólares en efectivo, escoltaron la supuesta mercancía en una caravana que viajó de Los Ángeles a Las Vegas.

Collins también ofreció facilitar la venta mensual de hasta 4 millones de dólares de marihuana y afirmó tener “una conexión” a través de la cual podía obtener hasta 2,000 libras de la hierba cada mes. Las autoridades no han revelado más detalles al respecto.

Este hombre conoció a uno de sus cómplices, Grant Valencia, en una clase llamada ‘Academia de Líderes Emergentes’, en la cual Collins era el instructor. El objetivo era que alguaciles angelinos enseñaran y asesoraran a adultos exconvictos, como Valencia, para que estos se reinsertaran en la sociedad.

“El agente Collins no solo violó la ley, pisoteó su juramento al acordar vender su insignia para ayudar a los narcotraficantes”, dijo el fiscal federal Nick Hanna.

Collins también admitió que mientras estaba en servicio en mayo de 2014 realizó una parada de tráfico para confiscar ilegalmente 160,000 dólares en efectivo. Los fiscales alegan que Collins sabía que dicha suma iba oculta en el auto y que jamás reportó tal decomiso a sus superiores.

La sentencia de este exagente del Sheriff se ha programado para el próximo 19 de noviembre.