Palestinos tendrán festival musical en respuesta a Eurovisión en Israel

May 16, 2019 - por

Palestinos tendrán festival musical en respuesta a Eurovisión en Israel

La cantante estadunidense Madonna cantará al final del concurso realizado en Tel Aviv. Foto tomada de www.facebook.com/madonna

Ramala, Territorios Palestinos.

Los palestinos prevén celebrar este sábado una alternativa musical y artística a Eurovisión para llamar la atención sobre la ocupación israelí el mismo día en que Tel Aviv acogerá el festival engalanada con luces.

Se llama Globalvision y se celebrará en Londres, Dublín, Ramalá (en la Cisjordania ocupada) y en Haifa, una ciudad del norte de Israel con una gran comunidad árabe, en el mismo momento en el que los concursantes de Eurovisión rivalizarán entre sí con canciones empalagosas y música ligera.

Globalvision promete “increíbles talentos palestinos respaldados por artistas israelíes e internacionales”. Se espera que participe Brian Eno, músico y productor británico.

En el logotipo de Globalvision figura una “i”, con el punto con los colores de la bandera palestina. “Este año Eurovisión sirve para ocultar la terrible realidad, como la represión militar y cultural ejercida contra las comunidades palestinas”, explica su página web.

Ninguna televisión europea retransmitirá Globalvision pero decenas de millones de telespectadores verán en directo el festival de Eurovisión.

Globalvision anima al público a seguirlos en directo por internet. Dicen que no tienen nada contra Eurovisión, todo lo contrario: se trata de incentivar “los valores originales”, es decir “la inclusión y la diversidad”, afirma a la AFP Najwan Berekdar, una de las organizadoras.

Contraste

Desde que la israelí Netta Barzilai ganó Eurovisión en 2018 ha habido llamados al boicot de la edición de 2019. En la línea de otras campañas económicas o científicas que pretenden presionar para poner fin a la ocupación de los Territorios Palestinos. Unos llamamientos que Israel tacha de antisemitas.

La hostilidad entre unos y otros no ha deslucido esta semana las semifinales que han transcurrido en un ambiente festivo.

Para Israel, el éxito del certamen podría repercutir en el turismo, ayudando a promover sus playas, hospitalidad o gastronomía.

Los activistas propalestinos denuncian que se pase por alto la otra realidad, aquella que se vive a tan sólo unas decenas de kilómetros de Tel Aviv.

Cisjordania y Jerusalén son territorios ocupados, según la ONU. Casi 630 mil colonos israelíes viven en ellos y la relación con los palestinos suele ser conflictiva.

El enclave palestino de la Franja de Gaza se encuentra sometido por su parte a un bloqueo israelí.

Israel alega que la ocupación y el bloqueo son para garantizar la seguridad y considera a Jerusalén Este su capital “eterna” e “indivisible”.

Cada cual su sueño

“Israel instrumentaliza el arte y la cultura para blanquear la ocupación”, acusa Berekdar.

En la carretera que cruza Tel Aviv, una ONG israelí opuesta a la ocupación fijó un cartel que propone un “sueño de libertad” a los extranjeros con una visita a la Cisjordania ocupada. Es un juego de palabras, puesto que el lema del festival de este año es “atrévete a soñar”.

Un grupo proisraelí ha replicado con un inmenso cartel con un “sueño de coexistencia” y una visita guiada, que nada tiene que ver con la anterior.

El gobierno israelí también se ha puesto manos a la obra y se las ha apañado para desviar la publicidad en internet del boicot dirigiendo a los internautas hacia una web que exalta la belleza y la diversidad de Israel.

También se ejercen presiones sobre los artistas. Madonna, la reina de pop, ha firmado un contrato para cantar en la final del concurso. La madre de un periodista muerto por disparos israelíes durante manifestaciones y disturbios en Gaza le ha pedido que anule la actuación.

Ella ha respondido diciendo que “no se plegará” a demandas políticas, pero tampoco dejará de hablar de los derechos humanos en cualquier parte del mundo.

El concurso en sí no está libre de sorpresas. Los proisraelíes y los detractores de la ocupación se preguntan qué pasará cuándo suban al escenario los islandeses Hatari, opuestos a la ocupación israelí y con fama de imprevisibles.