Trump habla por teléfono con los alguaciles emboscados en Los Ángeles y les promete que se hará justicia

September 20, 2020 - por

Trump habla por teléfono con los alguaciles emboscados en Los Ángeles y les promete que se hará justicia

El presidente, el agresor y la policía convaleciente.

LOS ÁNGELES

El presidente Donald Trump se comunicó con los alguaciles emboscados en Los Ángeles para desearles una pronta recuperación y asegurarles que los responsables de atacarlos serán llevados ante la justicia.

La comunicación con el jefe de la Casa Blanca se realizó en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico St. Francis en Lynwood en donde aún se encuentra la alguacil mujer, víctima de una emboscada de la que fue víctima junto con su compañero, durante su jornada de patrullaje de seguridad en una estación de Metro en el área de Compton al sur de Los Ángeles.

De acuerdo con la reseña del Departamento de Sheriff de Los Ángeles, el Trump habló telefónicamente con los dos oficiales atacado “para reforsar sus espíritus, desearles una pronta recuperación y recordarles que el pueblo estadounidense está detrás de ellos y que los cobardes que los lastimaron serán llevados a justicia”

El cuerpo de seguridad pública también ofreció gracias por el apoyo de la comunidad y por las contribuciones hechas a la página de GoFundMe en la que un fondo para ayudar a las familias de los oficiales atacados crece y ya acumula más de 704,363 dólares.

Tras el ataque a dos alguaciles de Los Ángeles, en el área de Compton, catalogado como ” cobarde” por parte de las autoridades, la búsqueda del responsable se intensifica con una recompensa que ahora ofrece $640,000, según el jefe del alguacil Alex Villanueva.

Inicialmente, el Departamento del Sheriff de Los Ángeles, anunció una recompensa de $100,000 el domingo 13 de septiembre para quien comparta información que permita la captura del sospechoso de la emboscada en Compton. Este jueves tras recibir varias donaciones anónimas, el jefe Villanueva informó que la recompensa aumentó a $640,000. Cualquier dato sobre el caso favor llamar a la línea 323-890-5500.

El ataque a los alguaciles en Los Ángeles ocurre en medio de un tenso clima entre las fuerzas del orden público y grupos comunitarios y activistas que piden con urgencia una reforma policial tras casos documentados de abuso policial que incluyen muertes de individuos afroamericanos y/o latinos en su mayoría .

La emboscada a los alguaciles

Un video de vigilancia muestra a un hombre caminando hacia el lado del pasajero de una patrulla del Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD) estacionada cerca de una estación de Metrolink en Compton, luego se ve cuando el sujeto abre fuego contra dos oficiales en el vehículo y escapa.

El ataque ocurrió alrededor de las 7 p.m. del sábado frente a la estación de metro Blue Line en 275 N. en la avenida Willowbrook y Oak Street en Compton y, hasta este domingo, sigue prófugo el sospechoso de este tiroteo, tipo emboscada, según LASD. El atacante es descrito como un hombre afroamericano.

Las víctimas son una oficial de 31 años, madre de un niño de 6, y su compañero de 24 años. Las balas impactaron a uno de ellos en la cara y al otro en la cabeza, dijeron fuentes policiales. Este lunes se informó que ambos oficiales se encuentran fuera de peligro.

De acuerdo con el jefe de LASD, ambos oficiales se juramentaron hace 14 meses y trabajaban con la Oficina de Servicios de Tránsito del Departamento.

“Estas son personas reales que están haciendo un trabajo difícil y eso muestra los peligros (a los que están expuestos) en un abrir y cerrar de ojos”, dijo Villanueva en una conferencia de prensa el sábado por la noche. El FBI anunció que colabora con el Departamento del Sheriff para localizar al pistolero.

Los dos agentes heridos fueron sometidos a cirugías en el Centro Médico St. Francis en Lynwood y hasta las afueras del lugar llegó un pequeño grupo de manifestantes antipolicias. Videos grabados en las afueras del centro médico muestran momentos de tensión entre manifestantes y los oficiales afuera del hospital.

Según el departamento del sheriff, los manifestantes bloquearon la entrada y salida de la sala de emergencias del hospital y al menos uno de ellos habría gritado: “esperamos que mueran”, en referencia a los oficiales heridos.

La reportera de KPCC Josie Huang grabó imágenes de la escena antes de que los agentes la detuvieron junto con un manifestante. El video muestra cómo la derriban. Sobre el incidente, el departamento del sheriff informó que Huang “no se identificó como miembro de la prensa y luego admitió que no tenía las credenciales de prensa adecuadas” al momento de su detención.

El ataque contra los oficiales del alguacil de Los Ángeles sucede tras meses de protestas contra brutalidad policial que iniciaron en la región tras las protestas a nivel nacional por la muerte de George Floyd el 25 de mayo, en Minneapolis, Minnesota. Después del caso de Floyd, se han presentado otros casos catalogados como de brutalidad policial en Estados Unidos, incluida la muerte de Andrés Guardado en Los Ángeles, quien murió por siete disparos por la espalda cuando trabajaba como vigilante en Gardena, California.