Videos: Miles de maestros, acompañados por padres y alumnos, salen a las calles a informar a transeúntes y conductores de vehículos sobre sus exigencias al distrito escolar y reciben apoyo popular

October 25, 2018 - por

Videos: Miles de maestros, acompañados por padres y alumnos, salen a las calles a informar a transeúntes y conductores de vehículos sobre sus exigencias al distrito escolar y reciben apoyo popular

Maestros se manifiestan en la avenida Firestone y Atlantic, en South Gate.

La Firestone dejó de ser avenida para convertirse en aula kilométrica, donde miles de maestros dieron clase de lucha emancipadora.

En soleada tarde, miles de mentores se apostaron en ambos lados de esa transitada arteria, en el tramo donde confluye con la autopista 710 hasta cuatro cuadras después del 110, donde se convierte en Manchester. Y con ellos estaban estudiantes y madres, muchas con hijos en brazos o en carriolas. Fue una marea roja, porque los profesores vestían camisetas o camisas de ese color, distintivos de lucha del Sindicato de Maestros de Los Angeles.

Convocaban a la solidaridad de los conductores de vehículos expresada al través de bocinazos de sus unidades automotoras. La respuesta fue nutrida con un monótono concierto de claxonazos. Esa reciprocidad alimentaba la euforia de mentores, que en todo momento fueron vehementes, espontáneos, resueltos.

No pararon de darle disímbolos rostros a sus signos exteriores comunicativos. Los llamados segundos padres conmovieron y sacudieron a transeúntes y conductores con sus mensajes y exigencias al superintendente del distrito escolar, Austin Beutner, y a los neoliberales miembros de la Junta Educativa, que siguen sin  responder a las demandas de los maestros en el marco de la renovación de su contrato laboral.

Beutner y los reformistas Mónica García, Nick Melvoin y Kelly Gonez, favorecedores de las chárter, no transigen a los planteos del sindicato magisterial, orientados, fundamentalmente, a mejoras en la educación y de los servicios escolares en favor de los niños. Posiciones tan encontradas han creado condiciones para que los maestros estallen una huelga.

Las tres sesiones de avenimiento, convenidas por el mediador estatal concluyeron si acuerdo. Ahora, se encuentran en otra parte del proceso, Fact Findings, en la que un panel examinará la posición de ambas partes, incluidas las reclamaciones de LAUSD de dificultades financieras extremas y emitirá un informe no vinculante. Después, el distrito escolar puede presentar su última, mejor y última propuesta, y los miembros de UTLA pueden responder.

Si no hay acuerdo, está despejado el camino para la huelga. No hay fecha aún para esa junta final para lograr un acuerdo.

En agosto pasado, el 98% de los 35 mil maestros angelinos votaron por una huelga en caso necesario. En repetidas ocasiones, los mentores han expresado que están listos para dar ese paso.

Y este miércoles, la avenida Firestone y parte de la Manchester fue testigo mudo de esa voluntad de los maestros. En esa animosidad, algarabía y concatenación de voluntades la decisión de llegar a la huelga asoma como lubricante del movimiento.

En cada tres o cuatro cuadras se apostaron los maestros provenientes de escuelas del área. Se dieron cita en la vía pública una vez concluida su tarea dentro de las aulas. Y al lado de ellos o de ellas estaban madres, padres y estudiantes, unos niños y otros adolescentes. Todos, sin embargo, gritando, brincando, agitando pancartas sugestivas.

A cada claxon solidario, los maestros correspondían, con exclamaciones agradecidas. Una pancarta era más que elocuente: “El maestro luchando también está enseñando”.

El mayor número de mentores se congregó frente al centro comercial Azalea, en la Firestone y la Atlantic. Fue una línea, pegada a la banqueta de casi una milla. Aquello parecía festín, con proclamas estentóreas, música y bocinazos.

En aquella multitud había rostros asiáticos, anglosajones, afroamericanos y latinos, representativos del crisol étnico angelino.

Y las pancartas hablaron claro: “Los maestros queremos a los niños y para ellos queremos clases pequeñas, más enfermeras, menos pruebas, menos chárter”.

“Armenme con un contrato justo”, decía otro mensaje. Uno más exigía respeto para los maestros y los alumnos con una alza salarial justa, más voces para padres, seguridad escolar, apoyo a escuelas comunitarias y a las familias.

Apoyo real,  no retórico, insistía uno, que no es otra cosa que fondos suficientes para las escuelas, freno a la extracción de recursos públicos de parte de las chárter.

Es la marea roja que irá recorriendo la geografía angelina en estos días de definición en la que empieza a aparecer en el horizonte el rostro de la huelga.

Juan Ramírez, vicepresidente del sindicato magisterial, habló del significado de esta demostración de músculo de los profesores:

Dijo que los miembros del distrito escolar deben interpretar de la mejor manera el mensaje de la movilización de este día, entender que no es un juego, que deben asumir como un despertar de conciencia de que esto no es un juego, sino algo muy serio.

Este es el video de la entrevista al vicepresidente Ramírez:

DEMANDAS DEL SINDICATO DE MAESTROS AL DISTRITO ESCOLAR

Las demandas de UTLA, son:

*Más personal especializado. Con una proporción de 945 estudiantes por un consejero y una enfermera por cada 1,224 estudiantes, LAUSD se niega a agregar más enfermeras escolares, consejeros, trabajadores sociales, bibliotecarios y otro personal; rechaza un mayor aporte del educador en los planes de seguridad escolar.

*Financiamiento escolar. LAUSD no dio ninguna propuesta para abordar problemas de financiación. California es el estado más rico de la nación, pero ocupa el puesto 43 de 50 en fondos por alumno, poco más de 10 mil dólares anuales, cuando es la quinta potencia económica mundial.

*Apoyo a las Escuelas Comunitarias. LAUSD no dio ninguna propuesta para financiar las Escuelas de la Comunidad que satisfacen las necesidades de la comunidad circundante, incluidos los servicios integrales, el plan de estudios ampliado y el compromiso de los padres.

*Menos pruebas y más enseñanza. LAUSD no dio ninguna propuesta para tratar el exceso de información. Los estudiantes están siendo sobreestimados. Sus maestros deberían tener más discreción sobre qué y cuándo se otorgan evaluaciones estandarizadas.

*Terminar con el drenaje de la privatización. LAUSD no dio ninguna propuesta para medidas razonables de rendición de cuentas y co-ubicación de chárter. LAUSD se niega a hacer frente a los $ 590 millones perdidos por la expansión sin control de las escuelas autónomas cada año.

*El tamaño de clases. LAUSD no dio ninguna propuesta, pese a que  tiene uno de los tamaños más altos en la nación. Se  rehúsa a eliminar la sección 1.5 del contrato, que permite que el distrito ignore los topes de tamaño de clase.

Sobre este último punto, el vicepresidente Ramírez dijo que en un reporte, el superintendente afirma que puede haber hasta 50 alumnos en un salón.

OFRECIMIENTOS DE LAUSD

La propuesta del superintendente Beutner y respaldada por los miembros de la Junta Educativa, los reformistas  Mónica García, presidenta, Nick Melvoin, vicepresidente, y Kelly Gonez, es la siguiente:

*Reducir el tamaño de clases en 15 escuelas intermedias y 75 primarias en las comunidades de mayores necesidades.

*Proporcionar un pago adicional a los maestros por tomar cursos en STEAM, instrucción en dos idiomas, intervención de alfabetización temprana y otras áreas.

*Proporcionar un aumento salarial del seis por ciento para todos los maestros. 3% inmediato y el resto condicionado a mejora financiera del distrito.

*Crear una versión en “lenguaje sencillo” del contrato laboral para ayudar a los estudiantes, a las familias y a las comunidades a tener voz en todos los asuntos que cubre el contrato.

UTLA la rechazó en cuanto a fondo y forma y afirma que no responde a las exigencias de fondo que le ha presentado con miras a lograr un acuerdo contractual.

Dijo que Beutner detuvo la mediación durante 56 días, trató de reducir los tratos de trastienda, amenazó a los maestros con represalias, nos expulsó de los llamados eventos comunitarios, reservó reuniones y saludos sólo para RSVP, se negó a responder preguntas del público, negoció en el medios de comunicación, ocultó información del público y difundió mentiras dañinas”.

Acerca de la propuesta sobre el tamaño de clases, el sindicato de profesores dijo que era inaceptable ya que no mejora el 90 por ciento de las escuelas.

Beutner “no hizo ningún movimiento en la sección 1.5 del contrato, que le permita al distrito aumentar el tamaño de clase en cualquier momento, haciendo que su propuesta sea inútil”, cita

La institución magisterial, asimismo, precisa que Beutner pretende hacer que el público crea que todo se trata sobre el salario de los maestros, lo que “no es verdad”.

Le pide, además, que reinvierta en las escuelas, lo que significa terminar con el drenaje de la privatización que quita casi 600 millones de dólares anuales de las escuelas públicas y con la asignación de cientos de millones de dólares en libros de texto y materiales no utilizados en las aulas.

Esto significa, agrega, usar los mil 860 millones de dólares que tiene LAUSD en reservas para financiar los componentes básicos de escuelas saludables.

LAUSD dice que no tiene dinero y UTLA afirma que sí. Para ello le ha demandado que sea transparente en su información financiera.